Kareem Tabsch

Los milagros de Walter Mercado
Fotografía: Giován Cordero - Netflix

En esta entrevista conviven dos protagonistas. Uno se llamaba Walter Mercado Salinas (Ponce, 1932 – San Juan de Puerto Rico, 2019) y fue el astrólogo televisivo más famoso del mundo, con una audiencia global de 120 millones de espectadores entre Canadá y Tierra del Fuego. El otro se llama Kareem Tabsch (Miami, 1980), hijo de padre libanés y madre cubana, empeñado en contar, vía documental, la increíble historia del primero. Walter Mercado inventó el concepto no gender y, tras quedarse con lo mejor de todas las religiones, dedicó su existencia catódica a lanzarle un mensaje positivista a la humanidad: «El amor es la razón de todo». También hay que decir que se hizo rico hasta que su mánager del alma le jugó una mala pasada. 

El otro cincuenta por ciento de esta historia, Kareem Tabsch, se inició tarde —a los 35— en su presente pasión como cineasta. Tras dedicarse a programar el Festival de Cine Gay y Lésbico de Miami y cofundador O Cinema, una de las salas de cine independiente más importantes de Florida, Kareem se puso tras las cámaras. «Siempre me han interesado las historias fuera de lo común. Mi primer cortometraje, ‘Chery Pop’, está protagonizado por el gato más mimado del mundo —un minino que comía filet mignon, bebía Evian y viajaba en transportines Louis Vuitton—. Luego vinieron ‘Dolphin Lover’, sobre el amor entre un hombre y un cetáceo —ganadora del premio al mejor corto en el LA Film Festival—, y ‘The Last Resort’, sobre cuando Miami Beach se convirtió, en los años 70, en el centro de jubilados hebreos más grande del mundo».

A Kareem le interesa sobremanera la gente que es capaz de vivir al margen de lo que la sociedad establece. «No tengo por qué estar de acuerdo con lo que hacen, pero me fascinan ese tipo de vidas». En otras palabras: tenemos al protagonista de una existencia increíble y a un excepcional contador de historias. Si aún no has visto el documental ‘Mucho mucho amor: La leyenda de Walter Mercado’ (Netflix) lo harás tras leer esta entrevista. Advertencia: engancha.

Kareem Tabsch, Cristina Costantini y Alex Fumero, directores y productor de Mucho mucho amor, arropando a Walter Mercado en agosto de 2019 © Giován Cordero

¿Cómo descubriste a Walter Mercado?
Preguntarme eso es como preguntarme cómo conocí a mi abuelita. (Risas). La realidad es que Walter Mercado ha formado parte absoluta de mi niñez, no recuerdo ningún tiempo en el que él no estuviera presente. Era una presencia diaria en la tele con un doble efecto; por un lado, formaba parte de la familia porque siempre estaba ahí, y, por otro, era como un extraterrestre porque uno nunca había visto o conocido a nadie que se le pareciese. Era un personaje único, inolvidable.

¿Le ocurrió lo mismo a Cristina Costantini, codirectora de ‘Mucho mucho amor’?
Tanto Cristina (ganadora de numerosos premios por su documental Science Fair, entre ellos el del público en el Festival de Sundance o el de mejor documental en los Emmy de 2019), como Alex (Fumero, productor de Mucho mucho amor), como yo, no recordamos un tiempo en el que Walter no existiese. Lo interesante es que los tres tenemos edades diferentes, pertenecemos a diferentes generaciones, nos hemos criado en lugares diferentes —Alex y yo, en Miami, y Cristina, en Milwaukee— y los tres lo amábamos. El caso de Cristina es curioso porque en Milwaukee, en Wisconsin, la comunidad hispana es muy pequeña y Walter Mercado se convirtió en una especie de nexo para la cultura latina. Cristina pasaba las tardes con su abuelita viendo a Walter. En cuanto a Alex y a mí, aquí en Miami, en la ciudad más latina de Estados Unidos, Walter era como un dios. En cualquier caso, lo interesante es que él formaba parte real de todas las familias.

Walter Mercado, una fascinante persona no binaria llena de amor © Netflix

¿Qué os llevó a hacer este documental?
Las razones son varias. Como cineasta, uno siempre está buscando la próxima historia que quiere contar. En mi caso, Walter siempre me pareció un personaje fascinante por su influencia en la cultura LGBTIQ+.

«Siendo yo jovencito y queer, siendo un muchacho diferente, ver a Walter en la tele y reconocer en él a otra persona como yo, diferente, me parecía fascinante y me daba fuerzas para seguir. Walter Mercado lucía por fuera como yo me sentía por dentro»

Encontrarte con una figura así cuando eres un joven que se siente raro es muy impactante, sobre todo en una cultura latina como lo nuestra, que puede ser muy machista, católica y conservadora. Y entonces aparece Walter, un personaje al que se le ve contento, rico, triunfador y que, además, es amado por nuestra familia. Yo me decía, si Walter es famoso y mi familia lo ama, siendo diferente como obviamente es, entonces también me van a querer a mí. Todo eso te toca y deja en ti una huella bien fuerte.

Que Walter llegase a ser famoso —teniendo en cuenta la generación a la que pertenecía, su lugar de procedencia y su cultura— es un auténtico milagro. Es uno de los aspectos que más me atraían del personaje. ¿Cómo logró una fama mundial siendo tan radicalmente diferente a todo lo que se veía en la tele? Y la otra gran cuestión: ¿por qué desapareció de repente?

En España apenas fue conocido, ¿conoces las razones?
Lo intentó. Grabó algunos programas en España, pero nunca logró el impacto que tuvo en toda América.

El hogar de Walter Mercado y su infinidad de recuerdos, en la localidad de Ponce, Puerto Rico, sirvió de epicentro para el rodaje de Mucho mucho amor © Netflix

Como acabas de mencionar, a mediados de los 90, Walter Mercado despareció de un día para otro. ¿Cómo lo localizasteis?
Lo logramos porque, aunque vivía en Puerto Rico, también tenía un apartamento aquí, en Miami. Un buen día leímos la noticia de que Walter vendía ese apartamento y, al tiempo, iba a realizar una venta de todo lo que había dentro: muebles, cuadros, algunas de sus míticas capas… Y yo, primero por chismoso (risas); segundo, porque quería comprarme una de sus capas (risas), y tercero, como cineasta, porque quería contactar con él y con su familia, allí que me planté. Fui a la venta y conocí a una de sus sobrinas, Danette Benet Mercado. Hablé con ella, le expliqué que hacía documentales, que me interesaba mucho la historia de su tío, que quería hacer una película sobre su vida… Le solté el speech, en versión corta, y al final de la venta me dijo: «Bueno, este es mi e-mail, mándame una carta con todo lo que me has contado, yo lo comparto con Walter y hablamos».

¿Os costó convencerle?
Pues no, no fue tan difícil como cabría pensar. Él amaba las cámaras y las luces, y siempre decía que le hacia muy feliz que la gente joven nos interesásemos por él. Yo adoraba oírle decir eso de «la gente joven», teniendo en cuenta que tengo 40 años. (Risas). Negociamos muchas cosas por teléfono hasta que llegó el día en el que nos conocimos, el día decisivo. Y nos dijo: «Bien, sí, me interesa hacer el documental. Pero antes tengo una pregunta muy importante y decisiva: ¿cuáles son vuestros signos zodiacales?». (Risas). Honestamente, esa es la última pregunta del universo que imaginamos que podría llegar a hacernos. Entonces le dijimos: «Cristina y yo somos Libra, y Alex es Sagitario».

«Hubo un silencio, que se nos hizo eterno, y, aparentemente, dimos las respuestas correctas porque al tiempo dijo: ‘Ah, bueno, entonces sí. Hagamos el documental’. (Risas). ¡No sé que habría sucedido si uno de nosotros llega a ser Capricornio! Pero aquí estamos, tres años después»

Walter Mercado murió tres meses antes de que ‘Mucho Mucho Amor’ se estrenase, el 24 de enero de 2020, en el Festival de Sundance. En muchos sentidos, da la sensación de que Walter estaba esperando a que vosotros le devolvieseis, por última vez, el esplendor y la gloria, y así despedirse a lo grande y morir en paz. ¿Habéis compartido esta sensación?
Gracias por la apreciación. Walter no llegó a ver el documental. Te comento algunas curiosidades. El 1 de noviembre del año pasado —Walter murió el día 2— enviamos un primer montaje del documental al Festival de Sundance. A veces pienso que, de alguna forma, Walter sabía que su labor en este mundo había acabado y ya podía irse a descansar. Honestamente, a Walter no le gustaba demasiado hablar de su legado, de cómo iba a ser recordado; pero sí es cierto que, de alguna manera, tenía algo pendiente, sabía que su carrera como estrella no había acabado aún.

Creo que nuestro documental le brindó la oportunidad de contar su vida con su propia voz para poder así cerrar los capítulos pendientes. El homenaje que le brindó el pasado agosto el History Miami Museum para celebrar sus 50 años de carrera como ícono de la cultura pop —homenaje del que nuestro documental fue testigo— le permitió ver su legado en acción. Entraron doscientos invitados y más de seiscientas personas quedaron fuera. Era la primera vez en muchos años que Walter volvía a sentir el calor directo de su público.

«El instante exacto antes de hacer acto de presencia en el evento, Walter sintió pánico y un gran dolor físico. Estaba muy tocado. Pero logró sobrepone y presentarse ante su público lleno de luz»

Un artista, un museo, un homenaje, un adiós © Netflix

«‘Mucho mucho amor’ no solo es un cuento sobre la vida de Walter Mercado, es un cuento sobre la vejez»

Todo el mundo allí presente quiso agradecerle algo de lo que mucho que les había regalado durante su vida. Ese día, créeme, Walter alcanzó la gloria y la paz.

Otro aspecto poderoso de ‘Mucho mucho amor’ es la presencia ante las cámaras de Bill Bakula, el que durante muchos años fue su representante y contribuyó a construir su leyenda, y a quien la familia de Walter Mercado acusa de haberle quitado prácticamente todo al astrólogo. ¿Fue complicado contar con la presencia de Bakula? ¿Puso muchas condiciones?
La figura de Bill Bakula es bien complicada, al igual que lo fue la relación entre Walter y él. Walter quería a Bill como a un hijo. Durante el rodaje del documental todos los implicados comprobamos que Walter seguía queriendo muchísimo a Bill, al igual que Bill seguía queriéndole a él. Fue una situación bien complicada. Ninguno de los dos quiso decir nada negativo del otro, hablaban el uno del otro con amor, admiración y aprecio.

Bill afirma en el documental, abiertamente, que él no se arrepiente de nada y yo le tomo la palabra. Digamos que estamos ante dos perspectivas bien diferentes de una misma situación. Bill te dirá que todo iba bien en los negocios hasta que la familia de Walter se metió en medio; y la familia te dirá que entraron en la historia para proteger a Walter.

«Lo innegable, tristemente, es que no acabó bien para ninguna de las partes, pero es importante recordar que Walter Mercado nunca habría alcanzado el nivel de fama y reconocimiento mundial al que llegó sin Bill Bakula»

Nos costó muchísimo localizar a Bill —ese mérito es de Alex Fumero, nuestro productor— y cuando le convencimos para que participase no puso objeción a ninguna pregunta, contestó a todo lo que le planteamos. Bill está muy orgulloso de los éxitos que alcanzaron juntos.

Gracias al documental y al homenaje en el History Miami Museum, Walter Mercado se ha convertido en un icono para los actuales millennials. ¿Cómo es eso posible?
Walter equivale a vivir la vida a tu manera, con tus propias reglas, a ser auténticamente tú mismo. Él salía con todo ese look y todo ese glamour para decirte: «Eres perfecto tal y como eres. No dejes que nadie te cambie». Yo creo que este mensaje de valentía diaria conecta perfectamente con los millennials. Y luego está la nostalgia que Walter conlleva. Todos tenemos recuerdos lindos de nuestra infancia, cuando éramos inocentes, en los que, de una forma u otra, Walter está presente a través del televisor.

Homenaje a los 50 años de Walter Mercado como icono de la cultura popular en el History Miami Museum en agosto de 2019 © Netflix

«El interés por la vida de Walter Mercado es intergeneracional y atemporal»

El documental —que emite Netflix— está teniendo una acogida internacional fantástica. ¿Estáis contentos?
Mucho. Me están llegando mensajes de todos los rincones del mundo. Es increíble. Me escriben desde Israel, Suecia, Italia, Suiza, Nueva Zelanda, Taiwán, Japón… desde lugares que jamás habría imaginado. Lo fascinante de Netflix es su algoritmo y como éste te hace sugerencias que te llevan hasta Mucho mucho amor. Me alegra saber que en España está gustando tanto. A Walter, sin duda, le habría encantado porque su mamá era española.

Kareem Tabsch, cineasta y amante de la historias autenticas © IMDb

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