Rafa Ríos

Factor RRPP (Ríos Power)

Vende y convence como nadie. Y lo sabe. Rafa Ríos (Las Palmas de Gran Canaria, 1978) es el responsable de que conozcas ese restaurante tan interesante que ha captado tu atención en una revista o en tus redes sociales, de que cuando vas a comprar un buen vino te acuerdes de ese del que has leído un buena reseña o de montar esa fiesta sonada a la que asistió el who is who de la gente más interesante. Su ya consolidada trayectoria en el mundo de las relaciones públicas ha transformado su agenda en un codiciado objeto de deseo. Junto a su socio —Nicolás Toth— dirige una de las agencias españolas que mejor ejerce de referente en el ámbito de la comunicación con estilo. Porque en este mundo nuestro: «El que no comunica, no existe». Palabra de Rafa Ríos.

Tu carrera profesional ha transitado por diferentes sectores. ¿Siempre supiste que acabarías dedicándote a la comunicación y las relaciones públicas?
Creo que el principal componente para dedicarte a esta profesión debe ser innato, algo que lleves contigo. Siempre he sido muy extrovertido, nunca he tenido problemas para relacionarme, y sí es verdad que —desde que empecé hasta ahora— hay un hilo conductor en mi trayectoria laboral: me encanta estar con la gente. El otro ingrediente importante, la relación con los medios de comunicación, se va obteniendo y desarrollando poco a poco. Al final, la relación con los medios es exactamente igual a las relaciones personales. 

Cuando Nacho García de Vinuesa (el afamado interiorista) y yo montamos una empresa de distribución de muebles, me di cuenta de que el trato personal que establecías con los clientes, la empatía, significaba el noventa por ciento de la venta. Fue a partir de ahí cuando empecé a adentrarme en la comunicación. Mi primer trabajo como comunicador fue en una agencia con un estilo propio en la que aprendí mucho de gastronomía y medios, pero me di cuenta de que aquel no era mi estilo. 

Así fue como di el salto y monté mi propia empresa, pero lo que realmente me sirvió de base fue haber trabajado en una multinacional durante seis años, allí aprendí procedimientos o la creación de planes estratégicos que ahora implemento en mi empresa.

«En el campo de las relaciones públicas y la comunicación hay un componente vital que consiste en saber lo que nunca tienes que hacer»

A sus 42 años, Rafa Ríos —y su socio Nicolás Toth— atesora una de las mejores agendas de periodistas, clientes, creativos y celebridades de España. La tarea no es fácil: hay que establecer buenas relaciones con todos y cada uno de los componentes del listado.

¿Cómo creaste Ríos & Toth?
Conocí a mi socio, Nicolás Toth, hace años en Art Basel. Él se vino a vivir a Madrid —es venezolano— y fue entonces cuando nos sentamos y nos pusimos a pensar qué hacíamos con nuestras vidas y cómo pondríamos poner en valor lo que cada uno sabía hacer. Yo tenía muy buena relación con los medios y una agenda social importante en Madrid, y él venía con un know how de Latinoamérica pasando por Estados Unidos y Hong Kong, además de contar con una muy buena base de datos de latinoamericanos que estaban instalándose en Madrid con iniciativas muy interesantes.

«Lo que nació como una empresa de relaciones públicas pequeñita se convirtió en una marca en constante evolución en la que la estrategia y las necesidades específicas de cada uno de nuestros clientes son prioritarias»

En Ríos y Toth entendemos la comunicación de forma integral.

¿Qué aporta cada uno a Ríos & Toth?
El hecho de que mi socio viva entre Nueva York y Madrid le confiere a la empresa un carácter internacional fantástico.

«Tenemos un gran visibilidad tanto en Miami como en Nueva York, con un número creciente de clientes que quieren trabajar en España y se sienten cómodos viniendo de la mano de Nicolás»

Él nos ha abierto las puertas al mundo latino que vive en Estados Unidos y quiere desarrollarse en España. Además del apartado internacional, Nicolás se encarga de los aspectos financieros y legales, mientras yo me dedico más a la estrategia. Lo más importante de todo es que mi socio siempre está ahí: a las buenas y a las malas, al margen de que es un tipo divertido y muy elocuente. Siempre estamos riéndonos.

Si no hubieseis creado la agencia, ¿cuál habría sido tu plan B?
Lo único que tengo claro es que habría montado algo donde trabajase para mí, un negocio con mi impronta, con mi forma de ser, al que la gente acudiría porque ofertas algo que eres tú.

«Ser empresario me ha servido para saber dónde quiero trabajar. Si tuviese que reinventarme haría exactamente lo mismo»

¿Ha cambiado mucho la comunicación desde que comenzaste?
Ha habido un cambio radical, empezando por las herramientas para comunicar; aún recuerdo cuando todo se enviaba por fax o el paso de gigante que supuso la popularización del email. Pero no solo han cambiado los instrumentos, también la forma de contar. Prensa, redes sociales, web, televisión, radio, podcasts… En fin, se ha abierto un mundo infinito de canales y de personas a las que comunicar, desde periodistas a influencers, pasando por el cliente y el público final; y con cada uno tienes que emplear un lenguaje diferente, específico.

Rafa Ríos transmite, desde el primer instante, confianza y naturalidad. Comunicación sin artificios.

Un consejo para alguien que quiera dedicarse a este mundo.
En primer lugar: tiene que gustarte la gente. En segundo lugar, tiene que gustarte escuchar y saber contar.

«Cuando te llega el proyecto de un cliente tienes que sentirlo como propio, hacerlo tuyo, y pelear por su éxito. Además, tienes que estar formándote continuamente; no se puede crear una tendencia sin saber lo que está pasando en el mundo»

No puedes hablar de restaurantes sin probar lo que están haciendo los más importantes o sin estar informado del último que ha abierto. Para sobrevivir en este mundo tienes que estar al día y no solo conocer las tendencias, tienes que adelantarte a ellas y, sobre todo, crearlas.

De todos los logros de tu agencia, ¿de cuáles te sientes más orgulloso?
Es como elegir entre tus hijos. Estoy muy satisfecho con la campaña que creamos para el queso Grana Padano, el posicionamiento de Bodega Otazu, la renovación de Grupo Pesquera por Familia Fernández Rivera o explicarle al mundo el cambio generacional experimentado por Horcher, sin duda uno de los restaurantes más legendarios de nuestro país.

¿Periodistas y relaciones públicas pueden ser amigos? ¿Hay límites en esa relación?
Hay periodistas a los que les tengo muchísimo cariño porque llevo muchos años trabajando con ellos. No se convierten en amigos, pero sí en gente cercana a la que puedes llamar y siempre te van a dar una respuesta. Yo tengo muy buena amistad con muchos periodistas; no son esos amigos con los que te vas de viaje un fin de semana, pero sí con los que compartes momentos estupendos en un viaje de prensa.

«Lo fundamental en la relación entre un medio de comunicación y una agencia está en saber dónde se encuentra cada uno. Cuando se cruza la raya es cuando la cosa no funciona. Sé cuáles son mis límites y las líneas rojas con los periodistas, y a ellos les ocurre lo mismo. Confundir amistad y trabajo es algo que no hay que hacer»

Está claro que si tú no fallas ellos tampoco lo harán. Con los clientes también estableces relaciones muy estrechas, lo que no significa que seamos amigos. Yo, como todo el mundo, tengo mis amigos contados.

Ríos lo tiene claro: «No hay que confundir amistad y trabajo».

¿Y a qué dedica el tiempo libre Rafa Ríos?
Viajar es mi gran pasión, desde pequeñas escapadas a viajes transoceánicos. Me gusta conocer otras culturas, ir a restaurantes nuevos o clásicos y, sobre todo, estar con la gente que quiero, mi familia, en Canarias, y mis amigos de Sevilla. ¡Ah! Y sin deporte no podría vivir, no concibo no terminar el día haciendo ejercicio.

¿Cómo te gustaría verte en el futuro?
Me veo con un equipo consolidado, delegando y dejándoles a ellos el protagonismo. Me estoy mentalizando. (Risas).

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