Kris Goyri

Sutil mente

Paciente y apasionado, así es Kris Goyri (CDMX, 1985), el diseñador de moda mexicano que mejor está sabiendo combinar colores y tejidos para dar forma a colecciones originales y exquisitas. Mujeres y hombres con buen gusto caen rendidos ante su talento. Es inevitable. Goyri es una caja de sorpresas, con mucha luz, que cada mañana saluda a la vida con una sonrisa agradecida. Desde pequeño —cuando jugaba con los retales que encontraba en casa de su bisabuela— supo que su misión era significar algo en el proceloso océano de la moda. De México para el mundo, nos viste mientras desnuda su alma.

¿Quién es Kris Goyri?
Un apasionado del arte y de la moda. Crecí rodeado del espíritu femenino entre mujeres de estilos muy diferentes y marcados. Mi bisabuela materna era mitad mexicana y mitad italiana, se dedicó durante mucho tiempo a la costura y coleccionaba telas, por lo que para mí ir a su casa era como entrar en el paraíso.

«Ese fue mi primer contacto real con la moda y, a partir de ahí, comencé a construir el mapa esencial de cómo yo quería interpretar la femeneidad, siempre desde la sutileza»

Soy una persona paciente y muy tranquila que disfruta enormemente haciendo ejercicio, viajando y estando con sus amigos. También soy un fanático de la comida, de la jardinería y, de vez cuando, de dejar la mente complemente en blanco. Dibujar es otra de mis grandes pasiones; antes la disfrutaba mucho, pero ahora —al ser parte del oficio— tiende a frustrarme un poco.

Tu apellido es indiscutiblemente vasco. ¿De dónde proceden tus raíces?
No tengo muy claro el origen de mis ancestros. Mi tatarabuelo fue quien llegó a México desde España. Lo único que sé es que yo soy cien por cien mexicano y, por concretar, bien chilango (nacido en Ciudad de México).

¿A qué jugabas de pequeño?
Por un lado, era el típico niño clásico al que le gustaban los superhéroes y, por otro, me encantaba escaparme al cuarto de mi hermana para jugar con sus Barbies.

«Lo realmente divertido era combinar mis juguetes con los de mi hermana»

Cuando descubrí las telas de mi bisabuela o las mantelerías que confeccionaba mi madre todo fue mucho mejor: robaba los remaches y le hacía ropa a las muñecas. En general, me divertía con cualquier cosa que encontraba.

Kris Goyri, de 35 años, es uno de los grandes representantes de la moda mexicana. Sus colecciones reflejan su elegante y poderosa personalidad.

¿Cuándo te enamoraste de la moda?
Cuando estaba en la secundaria bocetaba muchísimo siluetas femeninas, caras y zapatos. Mis amigas se acercaban a pedirme dibujos y me di cuenta que eso era lo que yo quería hacer. Tendría 12 años.

«A los 15, mi plan perfecto era estar con uno de mis mejores amigos leyendo revistas de moda. Nos aprendimos los nombres de todas las modelos y diseñadores» (Risas)

Entendí lo que era la moda y a distinguir entre lo que me gustaba y lo que no. Años después entré en la carrera y ya la historia empezó a contarse sola.

¿Imaginaste alguna vez que llegarías tan lejos?
Cuando empecé a estudiar moda tenía claro que el objetivo era crear mi propia firma. Lo que nunca imaginé es que el crecimiento de mi marca fuese a ir tan rápido. Con mi padre tuve la típica discusión sobre la carrera de moda: que si era cosa de homosexuales, que si no me iba a dar para vivir, que si todo eso era muy superficial. No estaba contento con mi decisión y no me dejó ir ni a Milán ni a Nueva York a estudiar, que era mi sueño. Cuando por fin le convencí me dijo: «Haz de tu carrera un negocio, pero por favor no seas otro diseñador más de los que hacen ropa que nadie usa». Eso me quedó muy grabado.

«Sabía que tenía que hacer de mis estudios algo rentable ya que no vengo de la típica familia en la que todo te lo ponen en bandeja de plata»

Por otro lado, mi madre estaba muy feliz y me apoyó en todo, ella siempre ha sido mi gran referente. Hoy agradezco a mi padre el haberme puesto las cosas difíciles para impulsarme y poder llevar mi carrera a otro nivel. 

¿Cómo fue tu primer desfile?
Tengo dos recuerdos. El primero fue cuando gané el concurso ELLE México Diseña presentando toda una colección; esa fue mi primera aparición pública, pero como seguía siendo estudiante no lo viví como un reto cargado de estrés. Años después, en 2010, me llamaron de International Designers México —lo que hoy es la fashion week— y ahí sí fue cuando saqué mi primera colección oficial con entidad. Fue la primera colección resort que se presentaba en México —muy atemporal— y marcó definitivamente mi estilo y mi forma de hacer.

Kros Goyri: colección primavera/verano 2020.

¿Qué o quién te inspira para levantarte todos los días?
La vida. Me gusta empezar el día meditando. Saber que estoy vivo y que por delante tengo una jornada repleta de oportunidades me llena de energía. Despertarme junto a mi pareja, saber que la persona a la que amo está ahí, a mi lado, también hace que todo sea mucho mejor. Y en el trabajo, la certeza de estar rodeado de un equipo humano increíble, que pone todo su empeño y su amor en la marca, me hace aún más feliz.

¿Cómo llevas la responsabilidad de ser uno de los diseñadores contemporáneos mexicanos más importantes?
Es una responsabilidad muy grande. Tengo la suerte de pertenecer a una generación de diseñadores que empezamos a ir más allá de la costura tradicional abriendo el espectro en cuestiones de diseño e innovación, nuestra misión es abrir el panorama creando firmas y estilos totalmente nuevos. Es un orgullo ser parte de esta generación de grandes creadores.

«Me motiva especialmente el hecho de ser mexicano y poder ofrecer colecciones de ropa que llevan implícita mucha tradición y, al mismo tiempo, tienen un alcance global. Nuestra moda, ahora, se entiende perfectamente y es deseada fuera»

Para poder ofrecer todo esto hay que actualizarse constantemente, hay que viajar y conocer bien todas las tendencias, pero siendo fiel siempre a tu marca.

«Las tendencias son como hilos que van tejiendo tu carrera, unos van y vienen, otros se olvidan para siempre»

Kros Goyri: colección primavera/verano 2020.

¿Qué papel juega México en la moda internacional?
Industrialmente tenemos mucho que decir, pero en prendas básicas. El concepto moda mexicana apareció hace quince años con un grupo de diseñadores empeñados en renovar lo poco que había. No es fácil: aún faltan carreras especializadas y no tenemos todos los materiales necesarios a mano —aquí, por ejemplo, no se desarrollan textiles de alta costura ni sedas que, personalmente, son la base de mi trabajo—.

¿A dónde te gustaría llegar?
A un lugar que me siga haciendo feliz, no me veo como marca enfocada a un público masivo. Una de las realidades que más aprecio de mi firma es que todo lo que hacemos es personalizado.

«Me gusta diseñar ropa para que tenga muchos usos, que se atesore y que no termine en la basura en el siguiente cambio de armario»

Ahora tengo en mente un proyecto para lanzar una línea ready to wear, pero aún así estará formado por piezas con mucha personalidad.

¿Cómo te ha tratado la pandemia?
A nivel creativo me tocó mucho, fue todo un shut down. Llevo una década sin parar, lanzando hasta tres colecciones por año, con muchísimas clientas que piden diseños personalizados. Al principio me invadió el miedo y la incertidumbre, como a todos. Estaba preocupado por mí y por mi gente. Todo eso me forzó a reestructurar la empresa, a buscar nuevas maneras de trabajar, a desarrollar proyectos en torno a la marca y a meterme mucho más a fondo en la parte administrativa.

«Pero también encontré un silencio para mí, un alivio para poder descansar, disfrutar de mi familia y retomar cosas que tenía olvidadas»

Kros Goyri: colección primavera/verano 2020.

¿Cuáles son esas nuevas formas de trabajar?
Por suerte, no me quedé con un stock gigante ni con deudas. Sí es verdad que dos de las tiendas de Estados Unidos en las que vendíamos han cerrado. Lo que estamos haciendo ahora es replantearnos procesos, materiales y, sobre todo, tener muy claro qué es lo que la gente quiere ahora.

«Además, hemos asumido completamente que la fast fashion no es buena para el planeta»

¿Qué te preocupa del mundo en el que vivimos?
Me preocupan las generaciones más jóvenes, tenemos que mostrarles que existe una vida real y maravillosa más allá de las pantallas. Tenemos que enseñarles el lado humano de las relaciones y el respeto innegociable por la naturaleza; les estamos dejando un peso demasiado grande. En lo político, y no solo en México, hay que pelar por alcanzar otra realidad; al menos hay que intentarlo.

¿Qué tal te llevas con los medios de comunicación?
Les estoy muy agradecido porque, en general, siempre le han dedicado muy buenos comentarios a mi trabajo. Sin duda, los medios me han ayudado mucho a crecer y a tener la reputación que ahora tengo.

¿Cuál ha sido ese momento determinante de tu carrera?
He tenido muchos. Cada nueva colección ha sido como subir un escalón. He conocido a personas increíbles que han marcando mi vida cambiando su rumbo; personalidades como Bárbara Berger, Soumaya Slim, Jerónimo Gaxiola o Gael Dreyfus. Y cada uno de mis viajes me ha inspirado mucho también.

«La muerte de mi mejor amiga, hace un par de años, supuso toda una revolución en mi vida que me enseñó la importancia de encontrar el silencio»

Me han pasado muchas, pero no me gusta darle importancia a unas sobre otras. Todo ha sido importante.

¿Qué te falta por hacer?
¡Uf, muchísimo! Me encantaría presentar alguna de mis colecciones en Capri, es una vieja aspiración. ¡Y ya me urge tener perro! (Risas).

Kros Goyri: colección primavera/verano 2020.

¿Cómo es un día en la vida de Kris Goyri al margen de su marca?
Los fines de semana trato de no pensar en moda. Este sábado, por ejemplo, me fui a un pueblito a buscar plantas, comí en un restaurante que me encanta y al volver acomodé las plantas mientras oía buena música. Esos son el tipo de planes que me encantan.

Si nos dijesen que el fin del mundo es inminente ¿qué harías?
Estar con mi pareja, mi familia y mis amigos y, sobre todo, ¡bailar! (Risas).

¿Te resultó duro salir del armario?
Tuve algunos amigos que salieron a la vez que yo y entre todos nos apoyamos. Con mi madre y mi hermana no tuve ningún problema, con mi padre resultó más complicado. En la escuela padecí bullying y, bueno, unas partes costaron más que otras.

¿De qué te arrepientes?
De nada. Quizá de no haber aprovechado mejor algunos momentos, pero no me arrepiento de nada.

¿Para qué sirve la vida?
Para llenarla de color y felicidad.

¿Cuál es tu lema? «Sé paciente, constante y da siempre lo mejor de ti»

Kris Goyri: mexicano de ideas claras y poderosas.

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