Javier Adrados

Ideas Pop Non Stop
Fotografía: Miguel Ángel Fernández

Esta es la historia de un niño de un pueblo muy pequeño que un buen día descubrió un disco que cambió su vida para siempre. Tal eran la magia y la energía que irradiaba aquel vinilo al girar que el joven Javier Adrados (Moradillo de Roa, Burgos, 1970) empezó a imaginar una vida entre cantantes, discográficas y conciertos. Su historia es hoy la de un sueño alcanzado y mejorado.

Autor, junto al periodista Carlos del Amo, de ‘Mecano: La fuerza del destino’ (2004) —la única y mítica biografía autorizada por Ana, José y Nacho—, Adrados suma otros seis libros sobre música y cultura pop made in Spain, como el best seller ‘Yo también leía Super Pop’ —colección a la que pronto se sumará el necesario ‘Yo tampoco gané Eurovisión’—. En total: más de 50.000 ejemplares vendidos.

Colaborador habitual de revistas musicales y emisoras de radio, Adrados es una persona entusiasta con buenas ideas que, de una forma u otra, acaban haciéndose realidad. ¿Quién tuvo la idea de que Nacho Cano reapareciese en televisión para despedir 2020 desde una Puerta del Sol vacía mientras interpretaba una emotiva versión de ‘Un año más’? Javier Adrados.

Spoiler: esta entrevista contiene al menos un par de sus ideas estupendas. Leer para saber.

¿Periodista se nace o se hace?
Soy autodidacta, no pasé por la facultad de Periodismo. En el colegio, el profesor de lengua me decía que escribía muy bien y me animaba a seguir mejorando. Me gustaba muchísimo la música. El día que Mecano se cruzó en mi camino mi vida cambió para siempre. Empecé a seguirles con devoción, pero por encima de su música —que me transportaba a otros mundos— me interesaba todo lo que les rodeaba.

«Me pasaba las horas leyendo los créditos de los discos, preguntándome quiénes serían y qué harían cada una de esas personas. Formar parte de la industria musical se convirtió en mi sueño»

Devoraba las revistas musicales, especialmente los artículos de José Ramón Pardo, Alberto Vila o Patricia Godes. Imitaba su estilo. Así aprendí. Mis revistas de cabecera eran El Gran Musical, porque hablaba de todo tipo de grupos y era una fuente de conocimiento estupenda, y Super Pop, que —aunque todo era muy chicle y no te podías creer casi nada de lo que contaban— era genial. El único contacto que tenía con el exterior eran esas revistas y Radio Cadena Española. ¡Ah! y la revista Pronto que compraba mi vecina. (Risas).

El día que Mecano se cruzó en el camino de Javier Adrados su vida cambió para siempre © Miguel Ángel Fernández

Cuando me tocó ir al instituto, en Aranda de Duero, empecé a conocer a más gente como yo, gente que hablaba mi mismo idioma. En mi pueblo —de 150 habitantes— fui un niño feliz, un niño gay con el que nunca nadie se metió. Siempre me he sentido muy querido por mi familia y mis amigos. Mi infancia no fue traumática, aunque obviamente los comentarios ofensivos sobre los gais andaban por ahí. En la época del instituto, por si acaso, forraba mis carpetas con grupos heavies, como Iron Maiden, para que me dejasen tranquilo. (Risas).

«Si decías que te gustaban Mecano, Alaska o Radio Futura era tanto como confesar que eras maricón»

¿Por qué te instalas en Madrid?
Me vine a Madrid en 1992 para buscarme la vida porque era gay y quería sentirme libre y ligarme a los chicos más guapos del mundo. (Risas). Me puse a buscar trabajo a través del periódico Segunda Mano, lo único que tenía claro es que no quería trabajar en un bar porque ya había tenido uno con mi hermana en el pueblo y es un mundo que no me interesa nada. Empecé a trabajar de dependiente en una tienda seis horas al día, un chollo, vaya.

¿Cómo accedes al núcleo duro de Mecano?
Pues como fan total, un poco histérico. (Risas). Antes de instalarme en Madrid, si me enteraba de que iban a salir en un programa de televisión o de radio me venía y me plantaba en la puerta del estudio.

«Mi primer concierto de Mecano fue en 1984, en el Palacio de los Deportes de Madrid. De tanto verme, Rosa Lagarrigue, su mánager, acabó dándome un pase para los backstages; digamos que normalizó mi fanatismo» (Risas)

Les caí bien y lo mismo le pasó a Mario Vaquerizo, otro superfan de Mecano, que era mi amigo porque nos habíamos conocido carteándonos gracias a Super Pop. Mario y yo íbamos juntos a ver a Mecano siempre que podíamos, los dos hablamos el mismo idioma.

En el concierto de 1984 conseguí hablar por primera vez con Ana. Creo que este país aún no le ha hecho justicia a Ana Torroja como estrella pop. Literalmente, estaba obsesionado con ella. Me parecía la mujer más fantástica sobre la faz de la tierra, la veía como algo irreal. Se me acercó y se puso a hablar conmigo y yo no paraba de llorar. Imagínate. (Risas). Me dijo: «Sé quién eres y que has venido a vernos desde Burgos».

«Gracias al pase que me dio Rosa empecé a asistir a casi todos los eventos de Mecano. Una locura. Eso sí, con el pase había una norma: no podíamos acercarnos a ellos ni molestarles. Más o menos, la cumplíamos»

De cómo un disco —Mecano (1982)— influyó a todo un país. Portada sin igual del gran © Juan Gatti

A Nacho Cano le caíste especialmente bien.
La verdad es que sí. Nacho siempre ha sido el más cercano. Los tres eran muy majos y llevaban como podían el peso de la fama. Nacho —pese a su halo de estrella inalcanzable, intratable en ocasiones— era el más próximo, es un tipo con una gran humanidad.

«Nacho y yo nos hicimos amigos a través de las miradas, como cuando ligas con alguien, pero sin ligar. (Risas). Conectamos»

En 1992, el año en el que te instalas en Madrid, Mecano se separa. ¿Te afectó de alguna manera?
Entendí que había vivido una historia en la que ellos habían sido los protagonistas y yo un actor más, un actor que disfrutó al máximo con su papel.

«Aquello se había acabado y el fan dio paso al profesional de la industria musical que yo siempre había querido ser»

Cuando Nacho sacó su primer disco en solitario —Un mundo separado por el mismo Dios (Virgin, 1994)— yo ya estaba en otra fase; aun así, fui a comprarlo al Madrid Rock de Gran Vía y allí me encontré con una chica que también había ido a por él y me comentó que Nacho estaba en ese momento en los estudios de Radio Madrid. Nos fuimos a la puerta de la SER y esperamos a que Nacho bajará y fue genial porque él se seguía acordando de mí y estuvo de lo más cariñoso.

«A los quince días me llamaron de Virgin de parte de Nacho Cano para ver si quería trabajar con ellos llevando su club de fans. Dije que sí»

¿Cómo consigues convencer a Ana, Jose y Nacho para escribir —junto al fallecido periodista Carlos del Amo— la primera biografía autorizada de Mecano: ‘La fuerza del destino’ (La Esfera de los Libros, 2004)?
Carlos era un periodista estupendo que trabajaba en la Agencia EFE, pero él nunca había sido fan del grupo. Quién más me inspiró fue Mario Vaquerizo, que había escrito su libro sobre Alaska y estaba fenomenal. Empecé buscando editorial y tuve bastante suerte porque tres me dijeron que sí al instante. Me decanté por La Esfera de los Libros porque fueron los únicos que ofrecían un adelanto, que siempre viene bien. (Risas).

«Ana, José María y Nacho habían acabado muy mal, pero yo tenía acceso a los tres. No hacía falta juntarles para el libro y los tres confiaron en mí»

Entre el ingente trabajo que supuso esta biografía, ¿de qué te sientes más orgulloso?
Este libro ha tenido numerosas ediciones y versiones, pero de lo que más orgulloso me siento es de que, tras la separación de Mecano, soy la única persona a la que los tres quisieron hablarle de lo que fue el grupo. Nos lo pasamos muy bien haciendo las entrevistas. Ana Torroja venía a mi casa, yo le preparaba la cena y nos poníamos a hablar horas y horas.

«En cuanto a Jose María —con quien ya no mantengo relación—, llegué a quedarme a dormir en su casa de Londres, la casa que inspiró a James Matthew Barrie para escribir Peter Pan»

Los tres se quedaron encantados con el resultado.

«Casi al final del proceso, la editorial saltó con que quería que cada uno de los miembros de Mecano autorizase la biografía y yo entré en pánico porque, sinceramente, con todo lo que me habían apoyado ya no podía pedirles nada más»

Al final los resolvimos con estas tres frases que me enviaron: «Leer este libro me confirma que solo hay una persona en este mundo que sabe más de mí que yo misma: Javier Adrados», Ana Torroja. «Mecano existió por y para gente como Javier Adrados», José María Cano.

«Nada en Mecano fue fácil, pero sin Javier este libro habría sido imposible», Nacho Cano

¿Quién tuvo la idea de que Nacho Cano reapareciese en televisión para despedir 2020 mientras interpretaba una emotiva versión de ‘Un año más’? Javier Adrados © Miguel Ángel Fernández

Has colaborado con infinidad de medios de comunicación, pero sobre todo con grandes discográficas como Virgin, BMG Ariola o Sony Music. ¿Qué te encontraste finalmente en esa realidad?
Soy una especie de hombre orquesta especializado en sortear todas las crisis.

«Las discográficas siempre están en crisis, pero eso no quita para haya gente que siempre se forre» (Risas)

Mi papel siempre ha sido el de la persona que propone algo nuevo, el que convence a los demás para llevar a cabo una idea diferente. Formé parte de la carrera de varios artistas y con todos —bueno, con la mayoría— me he llevado genial. Mi misión era entregarme con toda mi verdad y mi capacidad para que las cosas salieran bien.

[En el transcurso de esta entrevista —realizada el 16 de diciembre de 2020— Javier Adrados recibió una llamada mágica que significó el «adelante» para que otra de sus buenas ideas cobrara vida oficialmente: la presencia de Nacho Cano el 31 de diciembre en la Puerta del Sol de Madrid —junto a la cantante Kuve— para despedir 2020 de la forma más emotiva posible: interpretando ‘Un año más’]. «Por favor, por favor, no digas nada aún»

Foto de familia tras haber hecho historia en la Puerta del Sol el 31 de diciembre de 2020

¿Te has cruzado con mucho divino en el mundo de la música?
Sí y, en un momento dado, hasta podría entenderles. Más que con divos o divas me he encontrado con personas muy poco agradecidas, de esas que cuando todo va bien eres el mejor, pero cuando las cosas van mal todo es por tu culpa. Me han hecho sufrir en más de una ocasión, pero, en general, me lo he pasado —me lo paso— genial.

«Lo mucho o lo poco que pueda tener es gracias a mi tesón. No le debo nada a nadie, y si le debiese algo a alguien sería a Nacho Cano»

Con el inminente Yo tampoco gané Eurovisión Javier Adrados firma el que será su octavo libro. En su universo encontramos obra centrada en Mecano, La Unión, Olé Olé, Vídeo, Ana Belén o Víctor Manuel; así como la dirección de OT, la revista oficial de Operación Triunfo.

Háblanos de Momentos Pop, tu sección en el programa Gente despierta de Radio Nacional de España.
La radio me encanta. Me han hecho muchas entrevistas, casi siempre hablando de Mecano, aunque de un tiempo a esta parte ya he conseguido que me vean como experto en pop español de forma genérica. Menos mal. (Risas). Empecé a colaborar con José Antonio Abellán, en Radio 4G, y después con Luis del Olmo, en ABC Punto Radio. Lo maravilloso de 2020 es que unos días antes de la pandemia me llamó el gran Alfredo Menéndez porque quería incluirme en su equipo de Gente despierta. No me lo podía ni creer. Tuvimos que esperar a septiembre para empezar. La sección se emite los jueves y cada semana llevo a un artista para hablar de su mejor momento pop: Ramón Arcusa, La Oreja de Van Gogh, La Prohibida… Estoy encantado.

¿Qué le pides a 2021?
Tengo muchos proyectos, como montar una gira replicando el concierto de reaparición de Nacho Cano en el Sonorama de 2019, del que fui arte y parte como productor. Estoy seguro de que saldrá cuando llegue el momento, como también tengo claro que al día siguiente de anunciar esa gira colgaremos el cartel de no hay entradas.

«Mi plan más inmediato es la publicación —en marzo— de un nuevo libro, escrito junto a Patricia Godes: ‘Yo tampoco gané Eurovisión'»

Entrevistamos a todos, absolutamente a todos, los cantantes que han representado a España en Eurovisión. Obviamente, el libro está prologado por las dos únicas artistas que sí ganaron el festival: Salomé y Massiel.

«A 2021 le pido salud y que la nueva conciencia que nos llegó en marzo se quede para siempre»

Por cierto, ¿qué canción no soportas de Mecano?
Te diría Bailando salsa, pero con los años me he reconciliado con ella. Todas sus canciones eran buenas.

«Un año más» desde la Puerta del Sol de Madrid en la Nochevieja más extraña de nuestras vidas. Nacho Cano y Kuve cinco minutos antes de la cuenta atrás. Un momento para la historia.

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