La marea que sube y sube

Candela Peña

Candela Peña (Gavá, Barcelona, 1973) es, digámoslo desde el principio, alto y claro, una de las mejores actrices de este país. Pero, inexplicablemente, es también una de las intérpretes con más altibajos en su carrera si hablamos de lo esencial: tener trabajo de forma continuada. Sus reivindicaciones en público —recogiendo un Goya, por ejemplo—, en privado o en entrevistas como esta son ya una constante. Lo que Candela no sabe aún es que la marea alta ha llegado a su vida para quedarse definitivamente por tres razones: el inminente estreno de la segunda temporada de ‘Hierro’ (Movistar+) —estupenda—, su papel como madre de Bob Pop en ‘Maricón perdido’ —el nuevo boom, tipo ‘Veneno’, que ahora están terminando de cocinar y que a nadie va a dejar indiferente— y su estrenada condición de diva entre la Generación Z de este país gracias a sus intervenciones en ese programa único —y que nos merecíamos desde hace tiempo— que es ‘La Resistencia’, de David Broncano. ¡Ah!, casi se nos olvida, los más probable es que en unos días se lleve a casa su cuarto Goya. La marea Candela sube, sube y sube.

El papel de la jueza Candela Montes en ‘Hierro’ parece escrito a medida para Candela Peña. ¿Realidad o ficción?
Siempre me hacéis esta pregunta. ¿Pero no te has leído las entrevistas que di cuando estrenamos la primera temporada?

Ella es única y punto © Movistar+

Pues no.
¡Ay! Bueno. No, no fui ni la primera ni la segunda opción para protagonizar esta serie, así que me temo que la respuesta es ficción. De hecho, creo que fui el tercer nombre que se pronunció en los despachos. Movistar+ quería a una actriz en concreto, los productores a otra, y luego aparecí yo que, creo, fui el punto intermedio que contentó a unos y otros.

«Luego ya, cuando la serie se convierte en un éxito, todos quieren ponerse la medalla» (Risas)

‘Hierro’ encaja en el apartado ‘series adictivas’. ¿Es tu primer trabajo en televisión de estas características?
Yo nunca había hecho televisión hasta ahora. Ha sido un gran aprendizaje. De hecho, es el primer trabajo en el que no me han facilitado el guion entero, solo mis partes. A todo te acostumbras.

Candela Peña observa cómo sube la marea © Movistar+

Tu jueza se pasa media serie entaconada, risco arriba, risco abajo, por los increíbles parajes de El Hierro. ¿Antes muerta que sencilla?
Dentro de la construcción del personaje, yo no quise interpretar a una jueza masculinizada. Todo lo contrario. Creamos a una tía femenina que, en verdad, está muy lejos de mi estilo. Ella es así, presumida, y sería la misma en El Hierro o en Ginebra.

«En esta temporada, por fin se ha enterado de que está en una isla volcánica —porque tonta no es— y se ha comprado unas esparteñas, eso sí, de tacón alto» (Risas)

Una anécdota de este rodaje es que en una escena llevaba yo una especie de zuecos color caldero muy bonitos, pero al director no le convencían porque quería empezar el plano por los zapatos, lo que tampoco es muy habitual. Me los cambiaron por otros más sofisticados que, en muchos sentidos, se van a convertir en grandes protagonistas de la temporada. Y no digo más.

«Yo soy una herramienta para contar la historia de otros»

Como buena jueza que es, Montes no desperdicia palabras: utiliza las justas y necesarias y no permite que nadie cuestione su autoridad. ¿Has disfrutado de este papel?
Me habría gustado saber más de esta mujer, pero sí, doy las gracias a la plataforma por haberme sacado de boxes y ponerme otra vez bajo el foco. Foco que como ha venido… se irá.

«Soy como las conchas, sé cuando la marea está alta y cuando baja. Llevo el tiempo suficiente en este negocio como para saberlo»

Me hizo muchísima ilusión abordar un personaje de más de 40 años que no tuviese que apoyarse en un hombre, que siempre es un rollo para las actrices.

Candela Peña y sus espectaculares 47 años © Movistar+

¿Candela Peña habría servido para jueza?
No. Yo no. Llevo muy mal todos los temas de maltrato de género, la poca responsabilidad que hay con los hijos de los maltratadores, la cantidad de mujeres que mueren al año a manos de sus parejas.

«Que a estas alturas del partido sigan muriendo tantas mujeres por maltrato no lo llevo nada bien»

¿Resultó muy pesado trabajar en pandemia?
Lo complicado fue que me instalé en febrero en El Hierro con la idea de volverme en mayo y no pude hacerlo hasta agosto. Nos pilló la pandemia allí y nunca pensé que iba a tener que quedarme tanto tiempo. Mi madre estaba cuidando de mi hijo en la península, pero por todo lo de las cuarentenas y los riesgos decidí quedarme en la isla y acabar la serie que llevo tiempo escribiendo, Puerto y Camino, que van a producir Isabel Coixet y Mediapro.

«Mi confinamiento consistió en escribir y mirar al mar»

¿Tienes mono de volver a El Hierro?
Me moriría de gusto si me pudiese comprar un terrenito allí. Desde aquí le pido al Cabildo Insular que me ayuden, que me lo pongan fácil.

«Yo con un terrenito y un remolque allí sería la mujer más feliz del mundo» (Risas)

Ventajas de rodar en El Hierro, prácticamente una isla Free Covid © Movistar+

Háblame más de ‘Puerto y Camino’.
Es un proyecto de ficción que lleva ya diez años gestándose y que no ha sido nada fácil sacar adelante. Cuenta la vida de la directora de una canal de deportes y la de la directora de una revista. Habla de sus decisiones, sus aciertos y sus errores. La serie va de que no pasa nada si uno se equivoca y de que las mujeres de más de 40 no queremos que nos retraten en el cine como enfermas o acabadas. También habla de que, por muy idealista que uno sea, todos pertenecemos al sistema.

«Nunca he visto una serie como esta, por eso la he escrito. Va a quedar de maravilla, ¿qué te voy a decir yo?» (Risas)

Háblame del rodaje de ‘Maricón perdido’, la serie de Bob Pop en la que eres muy protagonista.
Pues fue otras de las alegrías del año pasado. Hago de la madre de maricón perdido y para mí ha sido un viaje creativo enorme, uno de los papeles de los que más orgullosa estoy y con el que más he arriesgado.

«De ‘Maricón perdido’ se va a hablar mucho, pero mucho»

Interpreto a una mujer que es una bomba y que tiene a toda una legión de peluqueros y maquilladores detrás dándole forma. Y sobre Bob pues… quiero estar cerca de él en cualquiera de sus procesos creativos, en todo lo que haga. Se nos cae la baba, a los dos.

«Creo que con esta serie he empezado a relajarme como actriz. He empezado a disfrutar más»

¿Inquieta ante la posibilidad de llevarte a casa tu cuarto Goya por ‘La boda de Rosa’, de Icíar Bollaín?
A mí me gusta ser actriz, todo lo demás es ruido externo. Entiendo que en esta profesión haya que hacer ruido para que la gente vaya a los cines, que ahora ya ni eso. ¡Ay! Pues yo que sé.

«Yo lo que quiero es trabajar, ahí es donde lo flipo»

Además, ya tienes tres Goya.
Bueno, espera, que luego la gente que vota dice: “Como ya tiene tres pues no le damos el cuarto”. No. Si te lo mereces te lo mereces. Ya veremos. (Risas).

En las instrucciones de la jueza Candela Montes no falta el glamour © Movistar+

Hablemos de tus apariciones en La Resistencia, con David Broncano. Un día vas a hablar del estreno de la primera temporada de ‘Hierro’, das juego —mucho juego— y te quedas como colaboradora estelar. ¿Eres consciente de lo bien que conectas con los de la Generación Z?
Pues, de momento, es el único trabajo que tengo en este 2021. Estar en La Resistencia es un efecto colateral del éxito de Hierro. Cuando rodábamos la serie, como la mayoría de la gente del equipo era muy joven, los chavales me decían: “¿Pero de verdad que no sabes lo que es La Resistencia?”. Y yo, pues no, ni idea. Estando de promoción fui yo la que propuse ir al programa.

«Y me dicen que no, que no me quieren invitar. Y yo, ¿¡cómo!? Entonces moví mis hilos dentro de Movistar+ y conseguí ir a ‘La Resistencia'» (Risas)

Llegué, me metieron en un cuchitril que hacía de camerino y me dicen que Broncano no me quiere conocer antes, y yo un mosqueo. Resulta que nunca quiere conocer a nadie antes.

«Y justo antes de salir van y me espetan: ‘Y, por favor, no te hagas la graciosa. Aquí el gracioso es él’. (Risas). Entré aterrada y mira ahora»

Tenemos conexión la Brocano y yo. Él es un sueño. Tiene todo lo que me chifla de un hombre: culto, simpático y con sentido del humor.

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