Visionario made in Spain

Enrique Cerezo

[Entrevista publicada originalmente el 4 de noviembre de 2020]

Es un trabajador infatigable. Con 18 años quería estudiar cine, pero entrar en la escuela oficial habría supuesto demasiada teoría y muy poca práctica, por eso se coló en el rodaje de una película y consiguió quedarse para siempre. Tanto empeño le puso que hoy —cincuenta largos años después— posee los derechos de más del setenta por ciento del cine español, ocho mil películas que son el álbum de fotos de lo que fuimos y explica perfectamente lo que somos, la historia de España en imágenes ensambladas por nuestras mejores mentes. Pero no paró ahí porque su colección también atesora dos mil títulos imprescindibles de cine italiano, más de mil de cine independiente norteamericano y todo el catálogo de la mítica RKO, otras ochocientas películas. 

Hoy, Enrique Cerezo (Madrid, 1948) contempla todo lo que ha construido y —por primera vez en su carrera— se permite a sí mismo disfrutarlo, sin alardes, discretamente. Porque Cerezo es hombre de contadas y justas palabras. No le gusta perder el tiempo ni la gente desapasionada en el trabajo, porque sin entusiasmo no se puede ser productor, realizador, distribuidor, recuperador y restaurador de películas, coleccionista, empresario de éxito, filántropo, padre de FlixOlé — «Teniendo todo lo que tenemos decidimos que lo mejor era crear nuestra propia plataforma de streaming en vez de dedicarnos a vender nuestras películas a los demás» — y presidente del Atlético de Madrid.

Efectivamente, Enrique Cerezo es uno entre un millón, un visionario, un león valiente guiado por un alma noble en la que manda el amor (pero esto último que no se note demasiado).

Esta semana se cumplen dos años del lanzamiento de FlixOlé. ¿Contento con la plataforma?
Mucho, contentísimo. La evolución está siendo muy buena y la respuesta del público, fenomenal. Estamos muy orgullosos porque tenemos la gran mayoría del cine español, con muchas de las mejores películas que se han hecho en nuestro país, pero también contamos con otros catálogos muy importantes, como el de cine italiano —con la mayoría de sus películas imprescindibles— o todo el repertorio de la antigua RKO.

¿Cómo nace FlixOlé: fue idea del propio Enrique Cerezo o alguien se la vino a ofrecer?
Tenemos una librería con más de ocho mil títulos. Indiscutiblemente, la única solución para nosotros era ir vendiendo los derechos de nuestras películas a los demás o crear nuestra propia plataforma de streaming. Teniendo todo lo que tenemos decidimos que lo mejor era crear FlixOlé.

¿Qué tal te llevas con la era digital, con las nuevas tecnologías?
En el fondo, no se trata de que te gusten o te dejen de gustar. La era digital es parte de nuestra evolución como especie. Es como cuando aparecieron el teléfono o la luz eléctrica, inventos impresionantes llamados a cambiar la historia.

«Hay que formar parte de la revolución digital porque si no estás en ella, prácticamente, no podrás existir»

¿Eres de los que ven películas en la tablet?
Sin duda, lo mejor para ver una película es hacerlo relajadamente en una sala grande, pero por la vida que llevamos, cada vez más, la gente prefiere hacerlo desde su casa. Hay a quien le gusta ver las películas en el móvil; yo a eso, sinceramente, no creo que llegue nunca.

Enrique Cerezo, 72 años y dos pasiones: el cine y fútbol.

A principios de los 80, creas Video Movies International, una distribuidora de películas cuando en España casi nadie sabía lo que era un reproductor de vídeo. Años después, lo mismo, apostaste por el DVD antes que nadie. ¿Eres un visionario?
Son desafíos que surgen, que la vida te pone delante, y entonces tú, por lo que sea, decides apostar y a veces te sale bien y otras te sale mal.

«En el mundo de los negocios —como en tantas cosas en la vida—, a parte de conocer muy bien el terreno en el que te mueves, tienes que tener suerte»

¿Qué acumula más Enrique Cerezo: fracasos o éxitos?
En la vida de todos nosotros hay muchos fracasos. (Risas).

«No conozco a nadie que todo en su vida haya sido un éxito»

Empiezas en el cine con 18 años enrolándote en la película ‘Un millón en la basura’, de José María Forqué. ¿Cómo te juntaste con la gente del cine?
Pues de la manera más simple del mundo. Aquí, en España, funciona mucho lo de que uno conoce a otro que conoce a otro y así. A través de un familiar que era amigo de alguien cercano a Pedro Masó —que era el productor más importante de la época, porque hacía cuatro o cinco películas al año, y hoy lo es de la historia de nuestro cine— me recomendaron y así empecé, trabajando como meritorio.

El día de la Bestia, de Álex de la Iglesia —que estos días celebra los 25 años de su estreno— forma parte del catálogo de Enrique Cerezo ergo de FlixOlé.

¿Significó encontrar un trabajo sin más o tú, con 18, ya eras un apasionado del cine?
Ya lo era. Siempre lo he sido. Antes de que apareciera la oportunidad de trabajar con Masó, mi intención era ir a la Escuela Oficial de Cine de Madrid, en la calle Génova, pero no era tan fácil.

«Así que decidí aprender dejando la teoría a un lado para empezar directamente con la práctica. Encontré mi propio camino»

¿Cuán dura fue tu negociación en los 80 con la Metro Goldwyn Mayer para conseguir la distribución en exclusiva de sus películas en España? ¿Cómo te las arreglabas con el inglés?
En aquella época no hablaba buen inglés, pero hablaba.

«Tuve la gran suerte de que como iba a comprar me entendían perfectamente. (Risas). Cuando vas a vender es diferente, pero si vas a comprar todo es mucho más fácil»

En esa época teníamos los derechos de bastantes productoras, la mayoría pequeñas, independientes, y surgió la oportunidad, a través de un conocido, de negociar con la Metro. La verdad es que fue maravilloso cerrar un trato con una multinacional de ese calibre en aquella época y conseguir los derechos de todas sus películas para España.

Bienvenido Mr. Marshall, Viridiana, El Verdugo, El Sur, Furtivos, Mi querida señorita, Amantes, Marcelino pan y vino, El día de la Bestia, Jamón jamón, El Dorado, ¡Ay, Carmela!, Quién puede matar a un niño, las películas de Marisol, Joselito, Lola Flores o Carmen Sevilla y así hasta 8.000 títulos de cine español están disponibles en FlixOlé, la plataforma de streaming que Enrique Cerezo lanzó en noviembre de 2018.

Cuando Enrique Cerezo se propone adquirir una película o un catálogo ¿se implica personalmente o delega en su gente?
Me he encargado personalmente del noventa y nueve por ciento de las negociaciones de las películas que hemos comprado.

¿Las plataformas de streaming están salvando la industria cinematográfica?
No diría tanto. Están ayudando. El cine es una industria muy poderosa que, quizá, ahora no está en su mejor momento, pero que, en esencia, es la madre de todo: la televisión, las series, las plataformas…

«El cine siempre estará ahí»

¿Qué manda más en Enrique Cerezo: el productor cinematográfico o el presidente del Atlético de Madrid?
Reparto mi jornada laboral entre ambas realidades, pero mi negocio es el mundo del cine y ahora también el de la televisión (suyo es el canal 8Madrid TV).

¿Cuántas películas se te han intentado ir de presupuesto? ¿Cómo reacciona Enrique Cerezo, el productor, ante una situación así?
Las películas casi siempre se van de presupuesto. Por unas o por otras, siempre te pasas: que si hace falta rodar un día más, que si un actor tiene que repetir una escena, que si en el montaje necesitan más horas… En toda producción siempre pasa algo, pero, vamos, nos enfrentamos a ellas sabiendo que algo va a ocurrir.

Cuando depositas todas tus ilusiones en una película o en un director y llega el momento del primer visionado y aquello no hay por donde pillarlo, ¿qué haces?
No me pasa mucho. Si me involucro en una película es porque el proyecto me ha gustado, porque quien va a dirigirla me interesa y porque creo, firmemente, que va a funcionar.

«Yo solo voy a los rodajes un día, solo uno, y suelo ver las películas ya con el montaje final. Nunca he tenido ningún problema con ningún director»

«La historia del cine español corre en paralelo a nuestra historia y debe ser conservada para las generaciones futuras», Enrique Cerezo. Sobre estas líneas, Marcelino haciendo amigos.

Eres el propietario de los derechos del setenta por ciento del cine español. No demos nombres, pero ¿tienes alguna espina clavada por alguna película o colección que no hayas podido comprar?
Hombre, siempre hay algo. Nosotros estamos constantemente comprando películas y siempre hay alguna negociación que se complica por vete tú a saber qué. Es normal que pase.

«Es como en todos los negocios: nadie es completamente feliz con lo que hace»

¿Te acuerdas de la primera película que compraste?
La primera compañía que compré se llamaba Copercines, de Eduardo Manzanos, un gran productor que sacó adelante ciento y pico películas en este país, sobre todo western y muchas de acción. Fue emocionante porque ahí pasé de comprar temporalmente a comprar para siempre.

Siguiendo esta declaración tuya: «La historia del cine español corre en paralelo a nuestra historia, nuestros deseos y anhelos como pueblo, y debe ser conservada para las generaciones futuras», ¿cómo ve Enrique Cerezo a las generaciones futuras, a los jóvenes de hoy?
Si hablamos de cine, ahora mismo es cuando más se está consumiendo en toda la historia gracias a las nuevas tecnologías y, sobre todo, a las plataformas de streaming. El otro día me pasaron una estadística sobre qué había visto la gente durante el confinamiento en FlixOlé y ganaban los clásicos, por mayoría: unos porque quisieron volver a verlos y otros porque les tocaba descubrirlos.

«Nuestro cine nos dice cómo éramos antes, cómo vestíamos, cómo eran nuestras calles, cómo pensábamos. No podemos perder nuestra memoria»

¿Cómo es Enrique Cerezo como jefe?
Soy exigente porque me gusta que las cosas se hagan bien y rápido.

King Kong y todo el catálogo de la mítica RKO, en FlixOlé.

¿Qué tienes que ver en una persona para incluirla en alguno de tus equipos?
Que le guste el trabajo. Eso es lo más importante.

¿Te preocupa el futuro?
Me preocupa el presente problema sanitario porque tiene en jaque a todos los médicos e investigadores del mundo. La crisis sanitaria pasará, eso seguro, y espero que sea pronto, pero me preocupa la situación económica venidera porque nos va a afectar a todos, a los españoles y al resto del mundo.

Enrique Cerezo acumula infinidad de premios, como la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes del Ministerio de Cultura. Las comparaciones son odiosas, pero ¿cuál te emocionó sobremanera recibir?
Tengo muchos premios y honores, es cierto, y a todos les estoy agradecido, pero hay uno que me dio el Consejo General de Colegios de Dentistas de España a la Mejor sonrisa que es el que más emocionó.

«Tengo un nieto con síndrome de down que cada vez que sonríe me llena el alma»

El premio se lo dediqué a él. Me emocionó mucho, la verdad.

Si hoy pudieras hablar con el Enrique de 18 años, el que entró como meritorio en el rodaje de ‘Un millón en la basura’, ¿qué le dirías?
Que haga exactamente lo mismo. (Risas).

De Luis Buñuel a Alejandro Amenábar pasando por Ladislao Vajda, Juan Antonio Bardem, Juan de Orduña, José María Forqué, Luis García Berlanga, Bigas Luna, José Luis Cuerda, Fernando Fernán Gómez, Mariano Ozores, Pedro Almodóvar, Julio Medem, Víctor Erice, Icíar Bollaín, Alberto Rodríguez, Álex de la Iglesia, Daniel Sánchez Arévalo, Santiago Segura,  Fernando y David Trueba, Gonzalo Suárez, Carlos Saura, Javier Fesser, Fernando León o Enrique Urbizu son algunos —pocos— de los cineastas que conviven en FlixOlé.

¿Qué eres más: un triunfador o un trabajador infatigable?
Yo soy un trabajador que no mide ni las horas que hay que meter ni los compromisos sociales derivados. Afortunadamente, tengo dos trabajos que me encantan y con los que me divierto muchísimo. Lo único que me falta es tiempo. 

Hablemos de las edades del hombre, de las décadas vividas. ¿Cuál fue la mejor?
La mejor siempre es la última, la presente.

«Los últimos años han sido los más fructíferos porque, después de tanto esfuerzo, ahora es cuando observas lo construido y empiezas realmente a disfrutarlo»

Pero vamos, que cuando uno era joven también era maravilloso; aquella época del bachillerato en la que tan solo teníamos un problema: aprobar. (Risas). Ahora los chavales tienen que aprobar cincuenta mil materias.

¿Te preocupa envejecer?
A mí no. El problema es cuando te quedan muchas cosas por hacer y ves que ya no queda tanto tiempo. Pero preocuparse por envejecer es una perdida de tiempo porque nadie lo puede parar.

Enrique Cerezo Torres, sin duda, un gran visionario.

¿Cuándo estás triste qué película te pones?
Me puedo poner una del oeste o una comedia española, que son todas maravillosas; una de José Luis López Vázquez, o de Andrés Pajares, o de Arturo Fernández o de Santiago Segura.

«La comedia española es lo que más me gusta del mundo»

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