Elegancia con ‘L’ de Luengo

Marcos Luengo
Fotografía: CECILIA BAYONAS

Se define a sí mismo como una persona en construcción. Poco a poco —como quien no quiere la cosa—, Marcos Luengo (Grado, Asturias, 1964) ha cimentando su singular periplo conquistando metas tan variadas como la psicología, las clases de inglés o la moda, universo en el que ha sabido elevar el diseño a medida a nuevas cuotas de virtuosismo, lo que le confiere la dignidad de ser uno de los creadores más admirados de este país.

La sensibilidad y el arte corren por sus venas y eso —inevitablemente— se percibe en cada una de sus creaciones. Su trabajo refleja fielmente lo que Marcos Luengo es, un hombre humilde, discreto, atemporal y tremendamente elegante. ¿Su mensaje? «Reinventarse siempre es posible. Solo hay que intentarlo y, sobre todo, trabajarlo».

¿Te imaginaste alguna vez en el lugar que ahora ocupas?
La verdad es que no. Nunca me pensé en estar donde estoy y eso me hace muy feliz porque supera con mucho cualquiera de mis expectativas. Siempre he ido sobre la marcha, tomando decisiones en el momento, pero nunca guiado por una visión de futuro concreta. Mis decisiones, nuestras decisiones —Marcos Luengo está casado con Verónica Blanco, cincuenta por ciento de la firma—, simplemente buscaban prosperar para poder ofrecerle a nuestras hijas una buena educación, para que pudiesen viajar y ver y entender el mundo más allá de memorizarlo a través de un libro. Al final, con muchas subidas y bajadas, lo hemos conseguido. Estamos muy contentos.

No es ropa, es arte firmado por Marcos Luengo © Cecilia Bayonas

Si no hubieses sido psicólogo, ni profesor de inglés, ni te hubieses reconvertido en diseñador de bolsos y modisto, ¿qué habrías sido?
La ilusión de mi vida era ser cantante, pero la verdad es que canto fatal. (Risas). Me emociona mucho la música, soy muy melómano.

«Cuando era joven me apunté a un coro hasta que alguien cayó en la cuenta de que había un bajo que desentonaba. Evidentemente, era yo»

Ahí asumí que mi carrera musical había llegado a su fin. (Risas). Me interesan todas aquellas expresiones artísticas capaces de emocionarme.

¿Hace falta mucha psicología para dedicarse al mundo de la moda?
A mí me ha venido bien. Tengo cierta habilidad para adivinar cómo es la persona que tengo enfrente. Puede sonar pedante, pero es cierto. Llevo toda la vida comprobándolo. Empatizo muy bien con quien tengo delante y no tardo demasiado en saber qué quiere de mí. Encajo rápido.

«A veces la gente no viene buscando lo que hago, sino lo que firmo, y eso siempre es un problema»

No vienen al atelier porque les emocione mi trabajo, vienen porque alguna persona que para ellos es un referente lo ha hecho antes. La cuestión es que este tipo de clientela nunca se va a sentir segura con lo que yo les proponga porque lo que realmente quieren es ser la persona a la que admiran. Como ves, la psicología es bastante util en el mundo de la moda. (Risas).

Marcos Luengo: de Asturias para el mundo o cómo navegar por los 57 en armonía © Cecilia Bayonas

Eres todo un autodidacta, pero ¿quiénes han sido o siguen siendo tus maestros, tus fuentes de inspiración?
No soy demasiado mitómano. Cuando empecé en esto sí me dedicaba a visitar todos los museos que podía, siempre buscando lo más exquisito y caminos por los que aventurarme. En cuanto a diseñadores, me gustan desde Cristóbal Balenciaga en su última etapa —¡me entusiasma!— a Alexander McQueen —con esa teatralidad y esa perfección absoluta— pasando por el inconformismo de Jean-Paul Gaultier.

«Admiro a muchos creadores, pero por encima de ese número está el de infinidad de piezas concretas que me emocionan»

¿Cuál es el trabajo más impresionante que has visto en tu vida?
Varias piezas de la última etapa de Balenciaga, esa época en la que creaba estructuras arquitectónicas abstrayendo las líneas. Balenciaga era capaz de crear una maravilla con un solo corte y una sola costura.

Marcos Luengo colección primavera/verano 2021 © M. L.

¿Cómo se reconoce a alguien elegante?
Una cosa es la elegancia, que es una forma de ver la vida y un don con el que se nace, y luego está el estilo o el señorío, que quizá van más asociados al dinero o a las prendas bonitas.

«Para mí la elegancia es humildad y discreción»

¿A quién viste Marcos Luengo?
A gente que, como yo, cree en la atemporalidad, que ahora forma parte del discurso de la moda, pero que en nuestra casa está desde el principio.

«No hago prendas para que se consuman hoy y mañana dejen de estar de moda y haya que comprar otras»

Nosotros intentamos construir piezas atemporales con un criterio estético objetivo, con algo que las defina y las haga reconocibles y perdurables en el tiempo. Me refiero a creaciones con unos valores que no se pueden discutir, como la calidad de los materiales o la de los acabados. Esto atrae a un perfil de mujer que me gusta muchísimo: una mujer con unos niveles culturales y de exigencia altos, casi siempre relacionada profesionalmente con el mundo del arte.

Marcos Luengo crea para un tipo de mujer con alto nivel cultural, exigente y afín al mundo del arte © Ignacio Monasterio

El arte siempre ha sido importante para ti. ¿Cómo surge esa simbiosis entre el arte y tus colecciones?
Todo empezó con una clienta de Oviedo que vino a hacerse su traje de novia. Ella pintaba acuarelas y yo estaba en plena crisis creativa, atascadísimo con una colección de estampados. Le pedí que me hiciera una acuarela y ahí di con la clave de los colores. A partir de entonces, el proceso ha sido un poco el inverso: conozco a un artista o descubro una obra que me llama especialmente la atención, contacto con él y nos ponemos a trabajar en los colores. Cuando colaboro con un artista intento que su inspiración forme parte de la colección de una forma evidente.

«Las pasarelas son como pinceladas que van desfilando hasta componer un cuadro»

Has trabajado con artistas como Joaquim Mir, Kike Garcinuño o Alexander Zuleta, ¿quién será el próximo?
Rubén Martín de Lucas, miembro fundador del colectivo Boa Mistura. Tiene un proyecto muy interesante que se llama ‘El jardín de Fukuoka’, inspirado en la obra de Masanobu Fukuoka, un filósofo y agricultor que ha creado un método de explotación agraria natural que iguala en productividad a los sistemas industrializados. Con él vamos a hacer el próximo proyecto.

Los bolsos de Marcos Luengo se han convertido en auténticos objetos de deseo. Normal, son perfectos © M. L.

De Asturias para el mundo. ¿Qué importancia tiene Asturias para ti y qué importancia tiene el resto del mundo para tu marca?
Para poder crecer hay que tener unas raíces muy fuertes. Y eso es Asturias. Asturias es mi gente, mi familia, mis amigos, mi tierra.

«Soy un hombre en construcción que ama su tierra, pero que también quiere mucho a Madrid —porque me ha acogido muy bien— y a Latinoamérica —donde siempre me han recibido con los brazos abiertos—. Me siento bien en cualquier sitio»

Un sueño pendiente.
No soy de sueños, prefiero tomarle el pulso al momento y funcionar por corazonadas. No voy diciendo «yo quisiera». La ilusión es abrir mercado en Latinoamérica; antes del confinamiento teníamos preparado un viaje a Colombia y otro a México, pero se quedaron en nada. No soy de deseos intensos. Nuestro sueño siempre fue que nuestras hijas pudieran formarse bien y eso ya lo hemos conseguido. Por lo demás, viajar siempre es un placer.

Algo imprescindible en tu vida.
Mi gente, la de siempre. Mis amigos siguen siendo los mismos el colegio. Siempre estoy abierto a nuevas amistades; algunas llegarán para quedarse, otras no. Los amigos son mis raíces, los que siempre aparecen cuando hay un desfile, y el que no se pone a clavar un clavo atiende a los invitados. Somos un equipo.

La diferencia siempre está en los detalles y en la constancia, dos formas de ver la vida que Luengo domina a la perfección © Ignacio Monasterio

Además de coser, ¿qué le gusta hacer a Marcos Luengo?
Beber vino tinto. (Risas). Me gusta reírme, las fiestas en familia, estar con mi gente relajado.

«A medida que voy siendo más conocido me siento más expuesto, por eso cada vez valoro más estar con los míos»

¿Qué parte del proceso de creación te gusta más?
Lo que más me motiva es darle forma a la idea. El proceso creativo, con sus ritmos, me entusiasma. Probar esto y aquello, acertar, equivocarme, dejarlo reposar y volver a la idea al día siguiente con otra perspectiva.

Coco Chanel dijo que la moda es lo que pasa de moda, ¿qué es lo que no pasa de moda?
No pasa de moda lo que está creado con pasión, con espíritu, lo que sale del alma y traduce lo que tú eres. Todo esto va de intentar crear pequeñas obras de arte sin ir a la moda, sin subirse a una tendencia.

«Para mí, moda y arte van de la mano»

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