De la familia y punto

Karlos Arguiñano

Karlos Arguiñano (Beasain, Gipuzkoa, 1948) es de la familia; de hecho, es uno de los miembros más queridos desde que un bendito día de 1990, por primera vez, se pusiese frente a una cámara para hacer lo que mejor sabe hacer: ser un tipo generoso y divertido, al margen de un excepcional cocinero. Karlos no inventó los programas de cocina, pero fue el único capaz de tomar el relevo del legendario ‘Con las manos en la masa’ (1984-1991), de la diosa catódica Elena Santonja.

El éxito llegó porque estaba escrito. Después de todo, las auténticas estrellas de la televisión —además de tener telegenia y habilidad para conectar— son aquellas capaces de ser ellas mismas sin aditivos ni colorantes.

Hoy celebramos con Arguiñano sus 30 años en la televisión, sus programas —que, en esencia, siempre han sido el mismo, siempre han sido Karlos Arguiñano Urkiola más allá de enfoques, decorados o títulos—, sus 45 libros de recetas o las importantes distinciones recibidas a lo largo de su esforzada carrera, como el flamante Premio Nacional de Televisión 2021.

Arguiñano, te queremos.

Karlos Arguiñano, Premio Nacional de Televesión 2021 otorgado por el Ministerio de Cultura y Deporte, por «su decisivo impulso a la gastronomía como parte imprescindible de nuestra cultura». Felicidades. ¿Cuál es el fundamento, rico rico, para comunicar con éxito durante tantísimos años?
Muchas gracias, la verdad es que estoy encantado con este premio. Cuando empecé pensaba que estaría haciendo tele cinco o seis meses. La idea era ofrecer al público nuevas recetas para que las incorporasen a su día a día y la fórmula, por lo que se ve, funcionó.

El mejor ejemplo de que esfuerzo y buen rollo se acaban traduciendo en éxito se llama Karlos Arguiñano © Bainet

¿Qué queda de aquel Karlos que se ponía por primera vez ante las cámaras hace ahora 30 años?
Ahora soy mucho mayor, tengo más experiencia y conocimientos, pero sigo siendo el mismo. Creo que una de mis bazas ha sido mostrarme siempre ante las cámaras tal y como soy.

«Cuando se enciente la lucecita y empiezo a grabar no pretendo ser otra persona, lo que veis es lo que hay»

Este premio del Ministerio de Cultura y Deporte está dotado con 30.000 euros, ¿qué va a hacer con el dinero?
He donado 20.000 euros a Zaporeak, una organización sin ánimo de lucro que ofrece comida digna a las personas refugiadas que llegan a Europa y que ahora mismo están centrados en los campos de refugiados de Grecia. Los otros 10.000 los he destinado al Banco de Alimentos de Gipuzkoa.

¿Dónde te ha afectado más la pandemia, en lo empresarial o en lo personal?
La pandemia nos ha pasado factura a todos en todos los niveles.

«Lo único que quiero ahora es que todo pase, que la vida se nos normalice y podamos volver a lo de antes»

‘Cocina abierta’ es el título de programa que Arguiñano defiende desde hace diez años en Antena 3. En sus treinta años de carrera mediática muchos han sido los espacios de cocina presentados por Karlos, como muchos los canales que los han emitido, de ETB a TVE pasando Telecinco y más © Bainet

Eres un empresario de éxito que se declara públicamente de izquierdas. ¿Es compatible?
Por supuesto.

«A mí lo que realmente me preocupa es que todavía haya gente en el mundo que no tenga un plato de comida que llevarse a la boca. Dentro de mis posibilidades, hago todo lo que puedo»

Tu grupo empresarial, Bainet, abarca la realización de programas de televisión, cine, publicidad, retransmisiones de eventos, patrocina deportes, apuesta por los nuevos lenguajes digitales y hasta ejerce de editorial. ¿Orgulloso de generar tanto trabajo?
Pues sí, la verdad. Llegué a Zarautz con 19 años, conocí a Luisi (Ameztoy, su mujer), nos pusimos a trabajar duro y hoy somos 28 empleados.

Villa Aiala, en la preciosa localidad costera de Zarauz, es el palacete que acoge el hotel-restaurante de Arguiñano y familia.

En una familia numerosa como la tuya, en la que se comparte el trabajo, ¿qué es más importante: el liderazgo o el cariño?
Tengo siete hijos: cuatro trabajan en el restaurante Arguiñano, uno en el mundo del cine, otro en la Bodega K5 y Joseba, el pequeño, en la pastelería JA Zarauz, además de tener su propio programa de televisión en ETB.

«Yo ya no estoy en el restaurante, estoy centrado en la televisión, pero lo que todos tenemos claro es que los lazos familiares hay que reforzarlos cada día»

Fuiste mal estudiante y en casa te decían que nunca serías nada, ¿cómo encontraste tu camino?
Era mi padre quien decía eso. Suena fuerte, pero eran otros tiempos. Al final me vio triunfar. Estaba muy orgulloso de su hijo, lo que me hace tremendamente feliz.

¿Tus hijos han tenido la oportunidad de encontrar sus propios caminos o fueron derivando hacia el negocio familiar de forma natural?
Mi mujer y yo les hemos dado las mismas oportunidades a todos. Cada uno ha decidido y buscado su camino.

«Nosotros lo único que queremos es que nuestros hijos trabajen, sean buena gente y felices»

¿Cuál es el plato que más añoras de tu infancia, ese que por más que lo intentas no te sabe como entonces?
Tal vez, la lengua rebozada que preparaban en el Bar Bikale de Beasain. ¡Mítica!

¿Cuánto aporta la calidad de los ingredientes y cuánto la elaboración al éxito de un plato?
La calidad de los ingredientes influye en el resultado final del plato, eso está claro, pero no podemos olvidar que el cariño con el que lo elaboramos también. Respecto a los ingredientes quiero recordar que siempre es interesante utilizar productos de temporada porque es el momento en que mejor y más baratos están.

¿Por qué los programas de cocina se han convertido en un clásico de la televisión?
Supongo que tendrá que ver con que tenemos que comer varias veces al día.

72 años, siete hijos, un hotel-restaurante y un pequeño, pero no por ello menos fructífero, imperio mediático. Arguiñano power © Bainet

Otra de las lecciones importantes que hemos aprendido de Arguiñano es que cocinar e ir limpiando a la vez es ley de obligado cumplimiento. ¿Eres muy maniático?
No soy maniático, pero en la cocina es importante ir recogiendo a medida que vas manchando.

«Si limpias a la vez que cocinas todo fluye de otra manera»

¿Plantas tu propio perejil o te lo regalan en el mercado?
Nosotros tenemos plantado perejil en todos lados: en la huerta del trabajo, en la de casa, ¡hasta en los tiestos! (Risas).

«¡El perejil qué no falten nunca!»

Padre de la Nueva Cocina Vasca —junto a sus amigos Juan Mari Arzak y Pedro Subijana—, Karlos Arguiñano es además un tipo cercano, generoso y muy divertido © Bainet

0%