Las 21 primaveras de Ester

Ester Expósito

[Entrevista publicada originalmente el 24.03.2021]

¿Qué ocurre cuando un día te vas a dormir acariciando el sueño de ser actriz y a la mañana siguiente te despiertas formando parte de una de las series más vistas del planeta? ¿Qué sucede cuando tu perfil de Instagram alcanza —sin proponértelo— los 26,4 millones de seguidores y desbanca a la crème de la crème de los influencers de tu país, Rosalía trá-trá incluida? ¿Qué pasa cuando, con 6 años, le dices a tus padres que quieres dedicarte a la interpretación y que quieres empezar ya?

Solo hay una persona que puede dar respuesta a estos tres interrogantes, Ester Expósito (Madrid, 2000), una mujer que acaba de cumplir 21 años y surfea con inteligencia y serena belleza el tsunami de la fama en versión principios del siglo XXI.

Generación Zeta. ¿Cómo sois? ¿Cómo eres?
No sé cómo serán los demás, sé cómo soy yo. Imagino que el hecho de haber nacido con internet sí me hace ver la vida con cierto sentido de la inmediatez, todo se consume mucho más vorazmente. Quizá eso nos haga ser más impacientes que otras generaciones. Yo, por lo que sea, soy muy impaciente. Sí puede que haya una insatisfacción permanente, hablo por mí. Siempre la he tenido, de niña, desde mucho antes de tener redes sociales, de crecer y de trabajar, la insatisfacción ya estaba ahí.

«Soy muy inquieta y he aprendido a convivir con la ansiedad, al igual que con la ambición bien entendida»

Ester Expósito es la abanderada de la nueva generación de actrices y actores españoles con talento. Su carrera no ha hecho más que empezar © Alguien tiene que morir / Netflix

¿Con qué soñaba Ester de pequeña, es decir, ayer mismo? ¿Qué querías ser de mayor?
Siempre quise ser actriz, la verdad. Es lo primero y lo único que he querido ser. Es algo vocacional con lo que nací y crecí. Siempre lo he tenido claro. Desde muy niña veía cine y yo me decía: quiero hacer eso, quiero contar historias, interpretar distintos personajes, encarnar otras vidas.

¿Qué te dijeron en casa cuando anunciaste que querías ser actriz? ¿Te costó convencer a tus padres?
Siempre vieron que había una pasión, inexplicable por otra parte, porque ni mi padre ni mi madre ni nadie de mi familia se dedica a esto. Siempre me apoyaron, pero no me dejaron presentarme a castings ni tener representante hasta cumplir los 14 años. Querían que estudiase y que tuviese una infancia normal. Lo que sí me dejaron fue apuntarme a clases de teatro desde bien pequeña, eso les parecía genial.

«Cuando alcancé los 14 seguía teniendo clarísimo que quería ser actriz. Fueron mis padres los que me ayudaron a encontrar representante»

Siempre se han sentido orgullosos de mí y en ellos tengo un apoyo incondicional.

¿Qué recuerdas de los días en el grupo de teatro del instituto?
La palabra que me viene a la cabeza es felicidad. Fue una etapa maravillosa con la creatividad a flor de piel, sin limitaciones. Me sentía absolutamente libre para crear. Al crecer y madurar vas adquiriendo prejuicios sociales que hacen que todo se complique. Me encantaban las improvisaciones que nos plateaban en clase. Yo enseguida lo organizaba todo: tú vas a hacer de este personaje, tú de este otro. (Risas).

Miguel Bernardeau, Itzan Escamilla y Ester Expósito: actitud y talento © Élite / Netflix

¿Cuándo te das cuenta de que amas profunda e irremediablemente tu profesión? ¿Cuándo obtienes la certeza de que va a ser para toda la vida?
Siempre he estado enamorada de la interpretación y siempre he tenido clarísimo que no pararía hasta poder vivir de esto.

«Con 11 años tenía cierta ansiedad por empezar a trabajar. Era pura impaciencia»

Y un buen día llega ‘Élite’ (Netflix), ¡el boom planetario! ¿Cómo es tu relación con Darío Madrona y Carlos Montero [protagonista de influyo_ el 09.12.2020], sus creadores?
Muy especial y muy cercana. Siempre resulta interesante hablar con ellos sobre el personaje y sobre la historia. Tanto Carlos como Darío son dos auténticos genios, por eso este universo con una esencia tan especial ha llegado tan lejos.

«‘Élite’ retrata a los jóvenes desde el interior, no desde una capa superficial como hacen la mayoría de series de adolescentes»

¿En qué momento percibes que ‘Élite’ es —más que una serie de éxito— todo un fenómeno?
Casi inmediatamente. A la semana de haberse lanzado ya era una auténtica locura. El mundo se estaba volviendo loco. Lo cierto es que, de alguna forma, yo ya estaba preparada para lo que se nos venía encima, nos olíamos lo que iba a pasar. Las expectativas eran enormes y la serie no defraudó.

Sin habértelo propuesto, has dejado atrás —pero muy atrás— al Olimpo de los influencers españoles que han hecho de las redes sociales su modo de vida promocionando marcas comerciales. ¿Cómo se digiere eso de tener más de 26 millones de seguidores en Instagram?
Es una sensación muy rara, la verdad. No creo que nunca llegue a verlo como algo normal. Yo tengo una vida normal y esto es… no sé.

«En general, las redes sociales me cansan un poco, todo el rato sin parar de recibir mensajes y notificaciones. Es todo muy loco, pero no me obsesiono con el número de seguidores. Lo que valoro es que hay mucha gente mandándome su cariño y siguiendo mi carrera constantemente»

Es bonito que tanta gente de tantos lugares conecte contigo y te mande su apoyo. ¿Miedo? No, nunca le he tenido miedo a las redes sociales.

Actriz de recursos © Alguien tiene que morir / Netflix

¿Cómo es tu relación con la fama? ¿Se te ha ido de las manos en alguna ocasión?
No, nunca. He recibido una educación que me mantiene muy pegada a la tierra. Gracias a mis padres, tengo muy claros mis principios y de dónde vengo. Mi anclaje con la realidad son mis padres, ellos son mi equilibrio en medio de todo lo que está ocurriendo.

«Lo que sí es cierto es que hay veces en las que todo me satura y me puede el agotamiento de saberme tan expuesta. He aprendido a llevarlo como algo más o menos normal»

¿Cuál sería tu otro gran sueño, al margen de la interpretación?
Tengo pendiente nadar entre tiburones blancos. No es un sueño, es algo que voy a hacer, metida en una jaula claro. (Risas). Tienen que ser blancos, los otros no me valen. (Risas).

¿Cómo ha evolucionado tu relación con la moda?
Sigo vistiendo igual, con vaqueros y zapatillas. La moda me interesa, pero como mera espectadora. No es algo de lo que haya querido formar parte. La disfruto, es algo muy divertido, y ya.

«Me gusta jugar con la moda dando forma a reportajes para revistas o colaborando con firmas, pero del divertimento no pasa. No soy una experta ni he profundizado en la historia de la moda. Pero, eso sí, tengo mucha ropa» (Risas)

Atesoras varios premios de teatro universitario como mejor actriz de reparto, los primeros, y mejor actriz protagonista, después. ¿Te has imaginado en alguna ocasión con un Goya o un Oscar en las manos?
Los premios siempre hacen ilusión, eso es así.

«No te voy a mentir: sí me he imaginado recibiendo un Goya o un Oscar, sobre todo de pequeña» (Risas)

Formas parte de otra de las series españolas de 2020 con más proyección internacional: ‘Veneno’. ¿Qué tal resultó trabajar con Javier Calvo y Javier Ambrossi, los directores del momento?
Fantástico, los Javis son muy divertidos. Mi papel es pequeñito y fueron pocos días de rodaje. Fue tan fugaz como intenso. Interpreto a una periodista (Machús Osinaga) que tiene que abrirse paso en la televisión de mediados de los 90, un mundo lleno de prejuicios hacia las mujeres y hacia la juventud.

«A mí también me ha pasado eso de tener que demostrar que valgo lo mismo que mis compañeros hombres. Sigue ocurriendo»

¿Qué te da miedo?
Esta es la típica pregunta que me cuesta responder. Supongo que me da miedo caer en la tristeza. Tengo sueños recurrentes en los que me siento deprimida, pero luego despierto y compruebo que, afortunadamente, no es así. Me da miedo caer en la tristeza y que me devoren los demonios. Me da miedo la cuenta atrás a la que hemos llevado a nuestro planeta, y no tanto por mí, sino por las generaciones venideras.

«Me da miedo el presente por las consecuencias sociales y económicas derivadas de la pandemia. Hay demasiada gente pasándolo muy mal. Siento mucha impotencia ante todo esto»

¿Qué le pides a la vida a tus 21 años recién cumplidos?
Que no haya más virus y que todo el mundo vuelva a sus trabajos sin restricciones. Que nos dejen volver a vivir y a salir y a bailar.

«Hay que darle alegría al cuerpo»

Ester Expósito o la dulzura de la nueva seducción © Élite / Netflix

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