Planeta Kira en torno al Sol

Kira Miró

Kira Miró (Santa Brígida, Gran Canaria, 1980) es, inevitablemente, una más de la pandilla desde aquel día de 1999 en el que la descubrimos presentando ‘Desesperado Club Social’, programa para jóvenes modernos —seguimos siéndolo— que ofrecía contenidos diferentes y de calidad. Presentadora y actriz todoterreno, nuestra protagonista no ha dejado de trabajar todos estos años. Siempre elegante, siempre estupenda, a su carrera le sientan especialmente bien dos palabras: constancia y coherencia.

Nos encontramos con ella en las proximidades del Teatro Fígaro de Madrid, donde protagoniza la obra ‘Escape Room’. Como su nombre —que hace referencia al brillo y la energía del sol—, su sola presencia ilumina e irradia alegría. Lo dicho, Kira siempre ha sido de la pandilla.

El arte siempre ha estado presente en tu familia. ¿Cuándo tuviste claro que lo tuyo era la interpretación?
De pequeña no tenía ni idea de qué quería ser. Cuando terminé COU y la selectividad estaba perdidísima, nada me apasionaba lo suficiente. Como mi hermano siempre tuvo claro quería ser actor y estaba estudiando en la escuela de Cristina Rota decidí probar, pero con muy poca fe, porque soy muy tímida y me daba mucha vergüenza.

«Hasta que un día descubrí que me encantaba la interpretación, que era capaz de vencer mi timidez a través de los personajes. Empecé a adentrarme en un mundo apasionante, y hasta hoy»

Kira Miró o ese tipo de personas especiales que irradían luz propia.

¿Qué hace falta para sobrevivir en tu profesión?
No tengo ni idea, ojalá lo supiera. El mayor triunfo es poder mantenerte. A veces tienes un pico en el que estás de moda y luego se olvidan de ti. Por suerte yo no he vivido eso.

«No se me caerían los anillos si tuviese que dedicarme a otra cosa, pero, afortunadamente, puedo vivir de mi profesión. Ese es mi mayor éxito»

¿Cuál habría sido tu plan B?
No me veo haciendo otra cosa, pero si no hubiese más remedio trabajaría en algo relacionado con la naturaleza y el deporte. Instructora de buceo, de kitesurf o de cualquier otro deporte de playa habrían sido buenos planes B.

¿Qué es lo mejor y lo peor de ser actriz?
Lo mejor es que cada proyecto es una aventura diferente, con emociones y retos distintos; es como estar continuamente en una montaña rusa y eso me apasiona. La parte mala es que no hay estabilidad, vives constantemente en una cuerda floja con el temor de no volver a trabajar, y eso hace que te sientas absolutamente expuesta. No quiero quejarme, de momento la bueno compensa a lo malo. Por otro lado, creo que no podría tener un trabajo rutinario. Me he acostumbrado a planificar día a día, semana a semana.

«Soy incapaz de pensar a largo plazo, sobre todo porque de repente suena el teléfono y surgen nuevos escenarios»

Tras su paso por el Teatro Fígaro de Madrid (hasta finales de junio), la comedia ‘Escape Room’ —de Joel Joan y Héctor Claramunt, protagonizada por Kira Miró, Antonio Molero, Marina San José y Leo Rivera— comenzará a girar por España.

¿Cómo llevas tu fama?
Con bastante naturalidad. A partir de ‘Desesperado Club Social’ la gente empezó a fijarse en mí y, desde entonces, la verdad, nunca he dejado de hacer nada por temor a que me reconocieran. Ser conocida tiene sus cosas buenas, como las muestras de cariño o cuando aplauden tu trabajo y te dicen que lo que has hecho ha tocado e inspirado a alguien; eso es impagable. También es cierto que hay días en los que te sientes muy para dentro y para nadie más, pero sigues expuesta a las miradas y a los juicios; afortudamente son los menos.

Cine, teatro, televisión… ¿Dónde te sientes más cómoda?
El teatro tiene algo especial y mágico que no tienen el cine ni la televisión. Verte en pantalla grande en una sala es brutal, pero a la hora de subirte a un escenario, la adrenalina y el contacto con el público lo son todo.

«Ahora que estoy haciendo comedia, me parece brutal poder hacer reír a la gente y que se olvide de todo. Desatar esas risas también es terapéutico para mí y es una sensación que solo se experimenta sobre un escenario»

El teatro es directo, vives el personaje de principio a fin, lo vives todo.

Kira Miró: actriz por derecho propio.

¿Cuál ha sido tu mejor papel hasta la fecha? «Mi mejor papel es el de la vida, lo que voy aprendiendo y lo que voy reparando de mí y de mi camino»

¿Qué sueños te quedan por cumplir?
Me quedan muchas cosas por hacer. Tengo millones de directores con los que me gustaría trabajar. Repetiría con Pedro Almodóvar en un papel más largo porque lo que hice con él (en ‘Los abrazos rotos’) fue un aperitivo y me quedé con ganas de más. Volvería a repetir también con Álex de la Iglesia (con quien rodó ‘Crimen ferpecto’). También me gustaría ponerme a las órdenes de Julio Medem, Rodrigo Sorogoyen, Daniel Sánchez Arévalo o Fernando León de Aranoa, por citar algunos.

«Otro de mis sueños es trabajar en otro idioma y, sobre todo, reconozco que me encantaría hacer una película de terror»

Viajar es una de tus grandes pasiones.
Sin duda. Viajar me reconecta y me obliga a salir de la burbuja, de la zona de confort; viene muy bien para distanciarte del personaje adquirido. Cuando viajo me gusta fluir sin planificar ni organizar demasiado, conocer un país y a su gente sin sentirme observada. Cuando viajo soy de las aventureras, de las de ¡venga! ¡vamos a perdernos por estas calles, no pasa nada!

¿Qué significa Canarias para ti?
Canarias es mi sitio en el mundo, mi esencia, mis raíces, mi familia, mis amigas, mi descanso y mi energía. Siempre que voy viajo en el tiempo.

Kira o la plenitud de los 40.

¿Cuáles son las prioridades en el planeta Kira?
Mi familia es lo más importante. También la salud y mis amigas, que me dan la vida. Y el mar.

Si volvieras a nacer, ¿repetirías?
Sabiendo lo que sé ahora, me ahorraría algunos disgustos evitando situaciones o reparado otras a tiempo. De todo se aprende. Pero sí, sin duda, me dedicaría a lo mismo. Puestos a pedir, me encantaría saber cantar y ser estrella de rock porque tiene que ser increíble sentir lo que ahora vivo en el teatro, pero multiplicado por diez mil personas coreando tus canciones. (Risas).

¿Qué es la felicidad para ti?
Estar en calma sin que mis inseguridades o mis fantasmas me incordien.

Miró en equilibrio.

Si el genio de la lámpara te concediera tres deseos, ¿cuáles serían?
Pediría que mi padre siguiera aquí y que pudiéramos estar todos juntos mucho tiempo con salud y calidad de vida. Pediría que la pandemia desapareciese de nuestras vidas para vivir todos con normalidad y tranquilidad. Y pediría muchas risas, risas a todas horas.

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