Explorador en libertad

Ernesto Alterio
Fotografía: PACO NAVARRO

[Entrevista publicada originalmente el 30 de abril de 2021]

Directores de periódicos, esa raza a parte que camina por la cuerda floja entre el bien común y la corrupción consustancial al poder. Nuestro protagonista interpreta a uno de ellos en ‘Crónica de una tormenta’, película sobre la crisis de los medios de comunicación, la desigualdad de género y la eterna maldición que transforma las nobles intenciones en desechos de cloaca cuando el ser humano se hace con el control de las riendas.

Todo esto nada tiene que ver con Ernesto Alterio (Buenos Aires, 1970), más allá de que interprete al director de un periódico en la película de la cineasta Mariana Barassi y el productor Gerardo Herrero. Hijo y hermano de actores, Ernesto capitanea una carrera fructífera, libre de ataduras y rica en personajes y matices. Un tipo encantador este Alterio, ayer, hoy y siempre.

‘Crónica de una tormenta’ parte de una realidad incuestionable: el periodismo ya no es lo que era, ni los periódicos, ni los periodistas, ni los lectores. ¿Qué tal te has llevado tú a lo largo de tu carrera con la prensa?
La verdad es que mi relación con los medios, en general, siempre ha sido muy buena.

«De alguna manera, actores y periodistas estamos llamados a hacer equipo»

Al principio no lo veía así, pero hoy tengo claro que los periodistas forman parte indispensable de mi trabajo porque contribuyen a difundirlo.

«Además, las entrevistas siempre son buenas oportunidades para repensarse a uno mismo»

Ha habido algunas en las que no he visto reflejadas ni mis palabras ni mi discurso, las menos, pero, en general, todas me han mejorado. (Risas).

Ernesto Alterio dirige un periódico de tirada nacional en ‘Crónica de una tormenta’, de Mariana Barassi.

Antonio, tu personaje, director de un periódico importante, es un estratega y un manipulador oculto tras la apariencia de un tipo progresista. ¿Te has encontrado muchos lobos con piel de cordero a lo largo de tu carrera en los medios y en el cine?
Mi personaje se mueve en la escena del poder, está acostumbrado a lidiar con otros poderosos y a tomar decisiones que influyen en la vida de mucha gente, de muchas familias. Esa gente existe, desde luego. En las altas esferas del periodismo, sin duda, hay figuras muy poderosas que contribuyen a condicionar el pensamiento de la gente en un sentido u otro.

Y, sí, claro, me he topado con gente poderosa: periodistas, grandes productores o directores de cadenas de televisión. En general, no he intimado mucho con ellos; me he quedado en las primeras capas, esas en las que ejerces de personas amable, encantadora y cercana durante una cena.

«A ver, la gente con poder impone. Con mantener el tipo cuando estás con ellos uno ya tiene más que suficiente» (Risas)

Tu director en ‘Crónica de una tormenta’ es el perfecto retrato robot de la persona que intimida al resto de comensales.
Sí. Para mantener este tipo de posiciones se requieren ciertas actitudes que mi personaje posee. Lo interesante de la película es que plantea dónde está la frontera, cuáles son los límites de la moral, el si todo vale o el si se puede pisar a los demás alegremente.

¿Te has sentido tentado por el reverso tenebroso del poder en alguna ocasión?
(Risas). Entre mis ambiciones no está el tener poder por tenerlo. Solo me interesa el poder que me permite ser libre, ese sí.

«Mi objetivo en la vida es ser cada vez más libre y para mí no hay mayor ejercicio de libertad que el que regala la interpretación»

Ernesto Alterio o el estupendo hombre maduro © Paco Navarro

El otro gran tema de esta historia es el del empoderamiento femenino a través del papel que interpreta Clara Lago (‘Ocho apellidos vascos’, ‘Tengo ganas de ti’), una periodista íntegra a la que se le plantea entrar en la liza por la subdirección del diario, pero en franca desventaja frente al otro candidato. ¿Dónde se sitúa Ernesto Alterio en el tema de la igualdad de género?
Por suerte, por la educación que he recibido, por el entorno en el que he crecido, la igualdad siempre ha estado ahí, venía de serie, nunca la he cuestionado. Soy muy consciente de todo lo que hemos avanzado y también de lo mucho que queda por hacer.

«Nos hemos criado en una sociedad muy patriarcal que nos ha inculcado una serie de estructuras mentales muy rígidas, que están ahí y contra las que hay que seguir peleando»

Con esto quiero decir que yo también he avanzado. Tengo mucha fe en las nuevas generaciones porque, en este sentido, son mucho mejores que nosotros, están mucho más concienciados. Lo veo en mi hija que ahora va a cumplir 15 años.

La mayoría de los jóvenes de hoy —pese a todos los hándicaps que van a heredar— son gente de mente abierta.
Absolutamente y en este punto me quedo muy tranquilo. Tienen otros problemas, como la dependencia de la tecnología, las redes sociales y demás, que hacen que se pierdan cosas estupendas de la vida. Eso es lo que me da miedo.

Mariana Barassi, directora de ‘Crónica de una tormente’, con sus protagonistas, Clara Lago y Ernesto Alterio © Xabier Sobrino

Háblame de Mariana Barassi, directora prácticamente novel de ‘Crónica de una tormenta’.
Hemos tenido una relación fantástica. Esta película es consecuencia del empeño Gerardo Herrero, su productor; él es quien nos ha reunido a todos. Mariana tiene una gran sensibilidad. ‘Crónica de una tormenta’ es la adaptación de una obra de teatro y, como tal, Clara y yo tuvimos escenas de 18 páginas, lo que es bastante inusual en el cine.

«Rodábamos del tirón escenas larguísimas, algunas de más de 12 minutos, una auténtica eternidad» (Risas)

Mariana ha sabido sacarle mucho partido a este otro tempo.

Estás a punto de alcanzar los 85 trabajos (algunos pendientes de estreno) entre cine, series y teatro. ¿Eres un privilegiado?
Estoy muy contento, la verdad. En este sentido siempre me ha ido bien. La continuidad en el trabajo cuando eres actor es, efectivamente, un gran privilegio.

«Lo mejor de todo es que he podido asumir trabajos muy distintos, lo que va perfectamente conmigo porque tengo alma de explorador. Me crezco cuando me adentro en terrenos desconocidos»

¿Cómo de impresionante te resultó cumplir 50 años?
Me impresionó el número, la verdad, pero como que no me lo creo mucho. Me siento muy chaval todavía. Lo bueno es que los años me están trayendo tranquilidad y llevándose la ansiedad. Ahora disfruto mucho más de todo lo que hago.

El 19 de marzo, día del padre, subiste una foto a Instagram muy chula con el gran, inmenso y siempre fantástico Héctor Alterio. ¿Cómo está tu padre a sus 92 estupendos años?
Está muy bien. Trabajando en su espectáculo con textos de León Felipe en el que le acompaña un guitarrista.

«Mi padre es como un extraterrestre que no deja de asombrarnos por sus capacidades y su fortaleza»

Mantiene intacto el deseo en todo lo que hace, sigue estudiando, preparándose. Es nuestro gran referente.

Inevitablemente, ¿Ernesto Alterio tenía que ser actor pese a empezar Biología y luego Historia? ¿Por qué te resistías a la interpretación?
Me provocaba mucho pudor, sobre todo en la adolescencia. Me molestaba que dijesen: «vas a ser actor como tu padre». Tardé en asumir mi destino, por decirlo de alguna forma. Fui poco a poco.

«Pretendí estudiar Biología porque me gustaba realmente —soy de ciencias—, pero me tocó matricularme en Alcalá de Henares y según iba en el tren me dije, uf, esto todos los días como que no» (Risas)

Así que tiré por Historia, hasta que en tercero sentí la llamada del teatro.

Juegos de seducción y poder en ‘Crónica de una tormenta’

Viajemos a los 90. Estudias en Cristina Rota, te preparas y acabas fundando Animalario (1997-2014) junto a Nathalie Poza, Alberto San Juan y Willy Toledo [protagonista de influyo_ el 11.11.2020]. ¿Cómo recuerdas esa etapa?
Estuve al principio, no mucho tiempo, y me lo pasé genial. Andrés Lima llegó poco después. Me llevo estupendamente con todos ellos. Recuerdo esa época con muchísimo cariño. Éramos jóvenes con muchas ganas de hacer cosas y de comernos el mundo.

¿Cómo es tu fama?
Superrelajada. He tenido momentos de un poco más de estrés por algunas películas que funcionaron muy bien, como ‘Los años bárbaros’ o ‘El otro lado de la cama’. Lo que te da fama-fama es la televisión, y yo no he hecho demasiada.

«Mi hermana Malena sí sabe lo que es la fama. Cuando trabajaba en Aquí no hay quien viva yo le decía que se parecía a Mick Jagger porque siempre salía a la calle con gafas de sol grandes y gorra»

Con ‘Días de fútbol’ también me acerqué un poco a eso, pero nada grave. Yo agradezco mucho a la gente que se me acerca de forma respetuosa y me pide una foto. Me hace ilusión.

Ahora estás en Argentina para trabajar, ¿qué vas a rodar?
Me pillas en plena cuarentena porque en unos días empiezo a rodar ‘Santa Evita’ para Disney+, la primera serie en español, producida por Salma Hayek y dirigida por Rodrigo García, que es un director estupendo. Estoy muy contento por formar parte de este proyecto.

¿Cuál es tu principal causa? ¿Por qué pelea Ernesto Alterio?
Me preocupan la infancia y la juventud, que todo el mundo tenga acceso a la educación. Es lo que más toca la fibra y donde intento ayudar.

¿Qué es la felicidad? «La felicidad va de disfrutar lo que tienes a mano, no de anhelar o alcanzar objetivos»

¿Cuál es tu superpoder?
Me he sentido superpoderoso haciendo reír a la gente en el teatro, ese momento en el que sabes que has conectado con el público, que lo tienes en la mano.

«La magia en el escenario es una sensación maravillosa»

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