Plenitud, divino tesoro

Marc Mtnez. Nadal a.k.a. AFFKT

Su mente privilegiada —obsesionada con la perfección y la belleza— vuelve a regalarnos un disco —‘The Big Picture’ (Mobilee Records)— espectacular. Electrónica futurista asentada sobre una sólida base cultural, nobleza de espíritu y toques retro conforman este tercer álbum para ofrecer un espectáculo coherente que se disfruta, de principio a fin, como un todo poderoso y cinematográfico.

Volvemos a encontrarnos con Marc Martínez Nadal (cuando termines esta entrevista léete —por si se te escapó— la primera que le hicimos; empieza justo cuando acaba esta), un valenciano genial empeñado en hacer de nuestra existencia un lugar más positivo y lleno de luz.

En estos tiempos en los que cada viernes hordas de música basura —llamada a ser nada— infectan nuestras plataformas de streaming, la sola existencia y evolución de AFFKT —nombre artístico del proyecto de Martínez Nadal— sigue siendo lo más parecido a un milagro made in Spain. El chaval ha alcanzado su primera plenitud. Vendrán más, de eso no hay duda.

El 30 de julio liberas ‘The Big Picture’ (Mobilee Records), tu tercer álbum de estudio. ¿Cómo andan tus niveles de ansiedad?
Por un lado, tengo unas ganas inmensas de soltarlo, pero, por otro, me invade cierta sensación de tristeza que no sé explicar y que a mí mismo me sorprende. Tengo muchísimas ganas de conocer lo que va a pensar la gente, cómo van a sentir este disco después de tantísimo trabajo invertido, pero a la vez va a significar un punto y aparte porque cada vez que liberas un trabajo se cierra una etapa.

Tras ‘Punto 0’ (2012) y ‘Son of a Thousand Sounds’ (2016) llega ‘The Big Picture’ (2021), el tercer esperado álbum de Marc Martínez Nadal —musicalmente, AFFKT— , sin duda, unos de los talentosos creadores y productores españoles con más proyección internacional.

Tienes tu propio sello discográfico —Sincopat—, pero lanzas este trabajo con la discográfica alemana Mobilee, ¿por qué?
Llevo ya dos años colaborando con ellos, la conexión es muy buena. A principios de 2020 lancé con Mobilee el EP ‘Hoydelight’, que fue muy bien y llegó al número uno en las listas de indie dance.

«La gente de Mobilee trabaja estupendamente, le ponen el mismo cariño a la distribución y a la promoción de cada disco que yo al hacerlos»

También saqué con ellos ‘Torpedo’ y también fuimos número uno. Lanzar un álbum, como ahora vamos a hacer, supone una inversión brutal, económica y de energía.

«Lo que más me animó a dar el paso fue que Ralf Kollmann, el dueño de Mobilee, despertó en mí la necesidad de hacer un álbum electrónico para ser escuchado, de principio a fin, como un todo»

‘The Big Picture’ va más allá del mundo DJ y de la música de baile, aunque por supuesto también es un disco dance.

Edición vinilo de ‘The Big Picture’ de AFFKT, un joya contemporánea para amantes de la electrónica elegante © Mobilee Records

¿Cómo van las cosas por Sincopat?
Todo va bien en Sincopat, seguimos haciendo y produciendo mejor música cada día. Simplemente, este no era el momento de sacar este álbum con Sincopat.

«En Sincopat estamos creciendo muchísimo, tenemos un sonido muy asentado y no paramos de trabajar»

Pero tengo claro que ‘The Big Picture’ va a ser mucho mejor entendido si quien lo mueve es Mobilee. Ellos tienen una capacidad de distribución brutal, sobre todo de vinilos. Saben llegar a lugares increíbles porque llevan muchos años trabajando, nosotros aún no tenemos esa capacidad.

‘The Big Picture’, tercer álbum de AFFKT, resulta una experiencia sonora especialmente cinematográfica. Elegancia electrónica llevada al máximo nivel.

‘The Big Picture’ es un álbum brillante, lleno de luz y optimismo, que da idea de un presente —el tuyo— perfecto. ¿Qué ha contribuido a generar este optimismo? ¿Qué cosas buenas te han pasado últimamente?
Me han pasado cosas buenas y cosas malas.

«Creo que mi vertiente optimista al componer me sale especialmente bien cuando estoy mal, digamos que es mi manera de proyectar cómo quiero sentirme»

En la esencia de este álbum hay mucho florecimiento consecuencia de estar echando raíces en un sello que me entiende tal y como soy.

«Este trabajo es el reflejo de vivencias muy personales, como el haber perdido a mi abuela y querer atrapar toda la energía y el optimismo que ella tenía. También hay mucho de sentirme atrapado y querer volver a vivir, volver a viajar, volver a descubrir»

‘The Big Picture’ tienen muchas capas, pero creo que lo que acabo de comentar es la base de su esencia. Este álbum es muy personal porque he hecho realmente lo que me apetecía, cuento mis historias con libertad y —lo mejor de todo— sin tener que justificarme.

«Me he dejado llevar en pos de esa perfección en las formas que siempre me impongo como objetivo. He disfrutado mucho haciendo ‘The Big Picture’»

Fundados por Marc Mtnez. Nadal, el sello Sincopat y el estudio de grabación Pobla se han convertido en el nuevo templo en el que los mejores del indie dance, el techno, el house, el future beats, el electroclash o el ambient quieren grabar.

‘The Big Picture’ resulta una experiencia sonora especialmente elegante y cinematográfica: atmosferas grandiosas, crescendos épicos, transiciones impecables, melodías arrolladoramente perfectas… ¿Tu misión en el planeta Tierra es llevar la electrónica a la máxima expresión de la elegancia?
(Risas). No sé si es mi misión, pero se agradece el comentario.

«Mi obsesión es la perfección de la forma, eso lo tengo claro. La perfección y la belleza»

Verse desde fuera puede resultar complicado, pero lo que sí tengo claro que estoy en el camino en el que debo estar.

«Lo único que quiero es que cuando pase el tiempo y oiga mi música sepa que puse lo mejor de mí al hacerla»

Sutja Gutiérrez, compositor y propietario de una de las voces más espectaculares de la escena electrónica actual, junto a Marc Mtnez. Nadal. Dos grandes talentos llamados a converger.

Hablemos de Sutja Gutiérrez (Vinaroz, Castellón, 1989), la voz invitada más recurrente del proyecto AFFKT y con el que vuelves a contar en dos temas de este disco: ‘Let It Burn’ y ‘Zambomba’. Sutja que, por su forma de cantar, parece sacado del techno psicodélico de finales de los 80. ¿Os veremos juntos en directo?
Tenemos muchas ganas de volver a hacer conciertos juntos, hasta ahora hemos colaborado puntualmente en algunos directos

«La idea de una gira de conciertos formal —más allá de mis sesiones como DJ— sigue ahí, es uno de mis grandes retos pendientes»

Y, por supuesto, cuento con Sutja. Formamos un buen equipo.

Si pudieses viajar en el tiempo y pasarte unos días en otra época, musicalmente hablando, ¿adónde viajarías? ¿A qué músico te gustaría conocer? ¿Resistirías la tentación de echarle una mano en la producción alterando el curso de la historia?
(Risas). ¡Qué difícil! Bueno, me gustaría mucho viajar a la época en la que el tam-tam africano llega a Cuba, a América, a través de los primeros esclavos. Un sonido que acaba saltando al continente a través de las fiestas clandestinas que hacían los negros para conectar con sus dioses, para evadirse y liberarse.

«El tam-tam africano, en esencia, es el antecedente de la música club tal y como hoy la entendemos. Es el ragtime, el ritmo sincopado, que dio pie al rhythm & soul, al funk, al house y al techno»

Tampoco me disgustaría viajar a los 70 para ver y entender cómo se grabó esa primera música disco que hoy sigue sonando tan potente y tan actual. Esas técnicas —y esto es lo más alucinante— aún no se han mejorado. Disfrutaría al máximo, la verdad.

Remezcla poderosa de ‘Simple Tuesday’, de GusGus, pertrechada por AFFKT.

Acabas de remezclar dos temas de ‘Mobile Home’ —‘Love Is Alone’ y ‘Simple Tuesday’—, el nuevo álbum de GusGus [protagonistas de influyo el 31.05.2021]. ¿Qué tal ha ido el intercambio de impresiones entre Reikiavik y Valencia?
Muy bien. GusGus son una gente con una capacidad creativa y un flow de lo más interesante. Cuando remezclas a artistas tan potentes suele ser bastante complejo porque hay que pasar por muchos filtros, pero con ellos todo ha ido como la seda.

«Me tomé el desafío de remezclar a GusGus con mucha tranquilidad —sin los nervios del pasado con otros encargos— y con la única idea de disfrutar»

Todo ha sido buen rollo y creo que eso es algo que se nota en el resultado final. El desafío pasó por respetar su sonido aportando parte del mío, llevando sus canciones a mi mundo. Ha sido una experiencia de lo más enriquecedora.

Marc Mtnez Nadal o la plenitud de los 40.

¿Qué es lo mejor de tener 40 años?
Yo creo que es una edad en la que empiezas a distinguir entre lo que realmente tiene importancia y lo que no tanto. Y me gusta. Me siento muy chaval todavía, no he cambiado demasiado, pero sí es cierto que he empezado a asumir que igual hay cosas con las que soñaba que no van a llegar, y no pasa nada, porque aparecerán otras nuevas.

«Estoy aprendiendo a disfrutar mucho más de la vida y eso es genial»

‘Jandia’, segundo lanzamiento de ‘The Big Picture’ © Mobilee Records

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Un milagro entre un millón

[Entrevista publicada originalmente el 26 de junio de 2020]

Bajo las letras, que no siglas, AFFKT [pronunciar ‘afect’] encontramos una de las mentes más espectaculares y preclaras de la música española de la última década. Compositor superdotado y productor estratosférico, Marc Martínez Nadal (Valencia, 1981) y su pequeño estudio de grabación —Pobla—, sumado a su sello discográfico —Sincopat—, han empezado a hacer historia. Los más listos del techno, la electrónica, el house, el indie dance o el progressive internacional le reclaman, cada vez más. Que nadie se extrañe, en la cabeza de este chaval con cara de buenazo —ingeniero de sonido de profesión— conviven disciplina germánica y creatividad mediterránea. Un prodigio made in Spain en el que caben todas las músicas, todos los ritmos, todas las energías (positivas) y todos los colores. Dentro de algunos años, no muchos, recordarás haber leído esta entrevista aquí. Let’s dance!

¿Cómo nace AFFKT?
AFFKT empezó sin pretensiones. Vivía en Munich componiendo música para publicidad. Había acabado la carrera y en mente tenía un proyecto de drum and bass en el que no quería ataduras. Así nació AFFKT, sin demasiadas expectativas. Al final, se ha convertido en la memoria de mis últimos diez/doce años, a todo ese mundo sonoro que he ido creando en este tiempo. AFFKT es un concepto ambiguo en el que caben muchas cosas. El nombre, realmente, no significa nada. Es un resumen colorido de mi última década como compositor. Me gusta que sea un nombre difícil de pronunciar y que cada uno lo interprete y lo pronuncie a su manera. Eso me encanta.

¿Tu capacidad para componer es un don o es el resultado de muchas horas de acierto/error?
Mi música equivale a muchas horas de estudio porque es muy detallista, busco la perfección, casi obsesivamente. Tengo es una especial sensibilidad desde pequeño para entender el sonido, llego más lejos que la mayoría. No quiero parecer pretencioso, pero tengo cierta habilidad para entender y descodificar todo lo que sucede dentro de la música.

¿Tienes formación clásica?
Sí, digamos que soy el fruto de unos padres músicos frustrados que se habían comprado un piano que apenas usaron. Así que yo crecí con un piano. Me apuntaron al Conservatorio de Valencia. Estuve nueve años hasta que las exigencias del conservatorio, que se sumaban a las del colegio, se me fueron haciendo muy cuesta arriba. No estaba a gusto.

«Fue dejar el conservatorio y empezar a hacer mi propia música con el ordenador, cosas muy básicas porque en aquel momento los ordenadores no eran la herramienta todopoderosa que son hoy. Empecé a hacer lo que necesitaba, a expresar lo que llevaba dentro»

Marc Martínez Nadal, una mente maravillosa con habilidad para entender y descodificar todo lo que sucede dentro de la música © Vincent Vandries

Tienes una increíble capacidad para moverte por todo tipo de géneros y subgéneros dentro de la electrónica sin despeinarte. ¿Qué te inspira a ti? ¿Qué atrapa a Marc Martínez Nadal?
Me cuesta trabajo separar mi faceta de productor de la de mero oyente. Lo que me apasiona es escuchar algo y no saber cómo se ha hecho, cómo han conseguido ese color, esas texturas… Me fascinan ese tipo de desafíos. Y luego, no sé, necesito que la música me diga algo, que me transporte, que no me deje indiferente.

«Supongo que una canción me atrapa cuando me toca el alma y, de alguna manera, ya siempre va a formar parte de mí»

Me me pasa con estilos muy diferentes, con cualquier tipo de sonoridad que nunca haya escuchado, y también con lo mainstream. Nunca se sabe. Me gustan muchos estilos de música: flamenco, rock, hard, hip hop… Me encanta la variedad.

A tu sello, Sincopat, llegan diariamente demos de músicos que quiere que tú seas su productor/descubridor. ¿Cuántas de estas demos te acaban convenciendo?
Está complicado. Llegan muchas demos, demasiadas, no sé… ¿una de cada trescientas?

Tienes fama de ser muy colorista, muy versátil, muy energético y, sobre todo (y esto es cosecha nuestra), muy elegante. ¿Cómo te ves tú?
(Risas). Gracias. Me cuesta definirme. He pasado por varias etapas y ahora mismo lo que siento es que estoy disfrutando muchísimo con lo que hago. Han sido muchos años de técnica y ahora, por fin, me siento liberado. Es como si todo el camino recorrido, con sus partes ásperas, cobrase sentido porque ahora es cuando he empezado a disfrutar de verdad. Siento que las cosas fluyen de una manera increíble, me he vuelto muy detallista, muy perfeccionista. Mi objetivo es llegar a la esencia de las emociones, a la pureza.

En la música electrónica, ¿qué debe primar más: la melodía o las matemáticas?
Depende de cada estilo. En el techno las matemáticas son bastante importantes; si me apuras, en la música en general. Yo creo que lo bueno está en encontrar el equilibrio. No es por quedar bien, pero te hablaría de un cincuenta-cincuenta.

«Al final lo único que cuenta es que un DJ se enamoré de tu música, que la sienta como suya y la pinche a todas horas; que quien te disfruta sea capaz de meterse en tu cabeza y entender lo que has hecho. Se trata de que todo encaje»

¿Cómo es tu proceso creativo?
Se me ocurren sonidos, los apunto, los voy guardando. No siempre sirven para una canción, pero cuando das con los que sí todo va sobre ruedas. Trabajo mucho procesando sonidos, exprimiendo todas sus posibilidades.

Tu música es puro positivismo. ¿Eres positivo por naturaleza? «Me alegra que digas eso, la verdad. Es lo que intento. Hay veces que uno está más bajo y le salen cosas más tristes pero, en general, a mí me gusta transmitir alegría y ganas de vivir. Si la gente interpreta esos sentimientos en mi música puedo afirmar ahora mismo que ya soy completamente feliz»

Ayúdame a entender el actual sistema de comercialización de la música dance: ¿cada cuánto hay que sacar una canción para seguir existiendo?
La industria musical está en un cambio constante, casi diría que diario. El streaming es ya más importante que la venta, por eso una canción tiene hoy tantas versiones y remezclas. La distribución es completamente diferente.

«Y luego, claro, están los músicos que prefieren trabajar más su perfil de Instagram que ponerse a componer» (Risas)

¿Escribir música es un viaje en el que uno se fija un destino pero realmente nunca sabe adónde va a llegar?
Para mí es algo terapéutico, afortunadamente no compongo para pagarme las facturas; el estudio de grabación es mi fuente de ingresos. Compongo porque necesito hacerlo, algunos días más inspirado que otros. Hay algo que me dice que tengo que hacerlo, que me empuja. Cuando entro en ese modo pierdo totalmente la noción del espacio y del tiempo.

Por favor, háblame de Sutja Gutiérrez, quién es y como os conocisteis. ¿Es la voz más oficial de AFFKT?
Sutja es impresionante y una de mis voces preferidas. Justo ahora, a finales de junio, sale el adelanto de su nuevo álbum con Lumière Noire, uno de los sellos de electrónica indie más respetados de Francia. Tengo el honor de haber colaborado un poquito en la producción de ese álbum y, de hecho, el primer single sale con una remezcla mía. Sutja es un buen amigo y mi compañero de batalla en los directos. Nos conocimos en un bolo en Castellón, él es de Vinaroz, y al instante conectamos. Es muy peculiar. Me encanta su voz y todo él. Es un tío brillante. Nos ayudamos todo lo que podemos.

Te has convertido en un productor internacional trabajando juntos a formaciones como Deltic State, Audio Junkies, Ramiro Lopez, Upercent, Dosem… ¿Soñabas con llegar a este punto?
Qué va. Yo me conformaba con hacer música, con eso ya tenía claro que iba a ser feliz.

«No tengo ninguna pretensión de ser famoso, quiero tener tiempo para mí, para hacer yoga, para meditar, para mis cosas… Quiero trabajar rodeado de gente con la que me sienta a gusto. Ser anónimamente feliz»

«Hay algo que me empuja a componer. Cuando entro en ese modo pierdo totalmente la noción del espacio y del tiempo», Marc Martínez Nadal © Vincent Vandries

¿De los fracasos se aprende?
Claro, también acumulo mis altibajos. Crear Pobla y Sincopat me apartó bastante de AFFKT. Pero supongo que todo en conjunto me ha llevado hasta donde estoy ahora. A veces también te juntas con gente en la que confías y a la que te entregas que al final no cumple con su palabra. Cosas de la vida. Te vuelves a levantar y ya está, avanzas con la lección aprendida.

¿Te ha frenado mucho la pandemia?
Tenía muchos bolos que se cayeron, pero no me ha frenado porque he tenido mucho más tiempo para hacer música.

¿Dónde está tu refugio, tu sitio en el mundo? «El Mareny, cerca de Cullera. Allí pasé mi infancia construyendo cabañas con mis amigos. Para mí la luz de Valencia es el Mareny»

Los humanos necesitamos toda clase de artefactos y objetos para sobrevivir. ¿Cuáles son tus imprescindibles?
El ordenador. Ha pasado de convertirse en algo anecdótico dentro de un estudio a ser la pieza imprescindible. Con un ordenador lo haces todo, es una extensión de mí. Sin portátil no voy a ningún sitio.

¿Qué tal te llevas con tu sombra?
Ahora mismo muy bien. Intento tener la cabeza muy equilibrada, me lo trabajo. Ser coherente conmigo mismo. Creo que es algo que se refleja también en mi música.

¿Con quien te enloquecería trabajar?
Con Trentemøller, sin lugar a dudas.

¿Cuál es tu asignatura pendiente?
Aprender orquestación. Sé de música, pero, quizá, me he volcado demasiado en la ingeniería de sonido y en la producción pura y dura. Me he traído el piano que compraron mis padres al estudio, pero siempre me falta tiempo. (Risas). Pero prometo que lo haré.

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