El arte que nos hace libres

Óscar García García

Desde muy pequeño, la vida decidió alumbrarle con el don de la creatividad. A todas horas estaba dibujando, pintando o escribiendo. Tenía claro que quería formar parte del mundo del arte, tanto que, poco a poco, su camino se encarriló hasta coincidir con el de algunos artistas emergentes en estado de gracia con los que empezó a colaborar.

Hoy, Óscar García García (Madrid, 1978) es uno de los mayores expertos en arte contemporáneo de este país. Además de cofundar y dirigir PAC —Plataforma de Arte Contemporáneo—, coordina ferias estupendas —como JustMAD y JustLX— y es un reputado comisario independiente. ¡Dios salve el arte contemporáneo!

Por Fruela Zubizarreta

Licenciado en Historia del Arte y especialista en tasación y valoración de activos artísticos, culturales y de coleccionismo. ¿Cómo encauzas tus primeros pasos profesionales?
Antes de terminar la carrera ya trabajaba en un pequeño museo de iconos bizantinos y rusos. Después hice de guía para diferentes exposiciones, comencé a escribir para varias revistas de arte y a realizar mis primeros comisariados. Tras pasar por una beca de museología en el Museo de Bellas Artes de Alicante, trabajé como asistente de dirección en la galería Marta Cervera de Madrid, de ahí pasé a fundar Plataforma de Arte Contemporáneo (PAC), coordinar ferias de arte, dar clase en universidades, colaborar con casas de subastas y empresas de tasaciones, etcétera.

«He tenido la suerte de trabajar en muchas áreas, lo que me confiere una visión global del mercado del arte»

Óscar García o cómo tener claro desde muy pequeño que quería formar parte del mundo del arte © influyo_

En 2010 cofundas Plataforma de Arte Contemporáneo. ¿Qué carencias viene a cubrir PAC en el panorama español?
Cuando mi socio, James Marr, y yo fundamos PAC, simplemente queríamos hablar, escribir y crear proyectos sobre nuestra pasión: el arte contemporáneo. Así es como surge una plataforma dedicada exclusivamente al arte más actual. PAC tiene dos misiones: una de difusión —en la que trabajamos como nuestra revista digital, en la que publicamos tres noticias diarias sobre arte contemporáneo— y otra de promoción —en la que creamos proyectos de comisariado y gestión cultural, tanto propios como para diferentes galerías, ferias, festivales o marcas.

«Cuando nació PAC había una necesidad de crear una plataforma que fuese muy activa y estuviese al día del presente del arte. A día de hoy, esa necesidad sigue existiendo, la prueba es que vamos a cumplir doce años»

Eres autor de ‘Dios salve el arte contemporáneo’ (Paidós, 2019). Este libro —que ejerce de inteligente glosario sobre quién es quién en el arte contemporáneo— se estructura en torno a los siete pecados capitales, pecados en los que clasificas a los grandes nombres propios las vanguardias. ¿Cómo surgió la idea?
La estructura del libro está relacionada con la afirmación: el ser humano es un animal. Sin embargo, parece que quiere alejarse lo más posible de estas raíces y dominar su pasiones e impulsos más primitivos. Estos deseos o impulsos más reprimidos muchas veces se trasforman en vicios o pecados, ya sean religiosos, morales o éticos.

Óscar García es cofundador y director de la Plataforma de Arte Contemporáneo (PAC) © influyo_

«Si tenemos en cuenta que nos valemos del arte para trasmitir nuestras emociones y sentimientos, este se convierte en el canal perfecto para canalizar nuestras pasiones más elementales»

Así se estructura Dios salve el arte contemporáneo, que además cuenta con un prólogo y una introducción que nos hablan del paso de lo moderno a lo contemporáneo para ponernos en situación. El libro cuenta con siete capítulos, que son los siete pecados capitales y en cada capítulo hablo de tres artistas que se relacionan con el pecado en cuestión, ya sea por su obra, su forma de trabajar, lo que quieren expresar, contra lo que desean luchar o porque son unos verdaderos pecadores. (Risas).

¿De todos los artistas que pasan por tu lupa cuál es, en tu opinión, el más pecador de todos y por qué?
Uno de los artistas que para mí es de los más pecadores es Damien Hirst. Aunque en el libro aparece en el capítulo de ‘La avaricia’, podríamos encajarlo también en otros pecados como la soberbia, la envidia o la pereza. Es muy interesante como a lo largo de su carrera ha jugado y manipulado el mercado del arte a su antojo. 

Pasiones que acaban transformadas en vicios desde las ópticas éticas, morales y religiosas de cada época. ¿Quién decide hoy lo que es o no es vicio?
Uno de los cometidos del arte es acercarnos a las distintas manifestaciones humanas, en todas sus formas, pasando de lo sublime a lo perverso.

«El arte tiene que desnudar, transgredir y criticar las ideas para así abrirnos a otras perspectivas y que la provocación nos encamine a la reflexión»

El arte contemporáneo debe mantenerse al margen de todos los convencionalismos, y eso puede llevarle a cruzar la frontera del pecado o del vicio. Porque, muchas veces, para poder llegar a conmover hay que sorprender e impactar, rompiendo los estereotipos y cuestionando las reglas. Un poco de ironía, humor y provocación no están de más para remover las mentes. Pero, ¿qué hace que una obra de arte sea obscena u ofensiva? y ¿quién lo decide?

«Está claro que el pudor sigue oprimiendo la libertad de expresión y llena nuestra vida de tabúes»

¿Estamos bajo el influjo de una ola de puritanismo políticamente correcto, y por tanto detestable?
Totalmente, parece mentira que en el siglo XXI se sigan censurando exposiciones y obras de arte.

«Con el paso de los años no hemos avanzado mucho. La prueba la tenemos al ver como un desnudo en una obra de arte puede hacer que te suspendan tu cuenta en redes sociales»

«El arte nos hace más sensibles, críticos y libres», palabra de Óscar García © influyo_

Redes sociales, ese gran invento democratizador que sirve para mostrarle al mundo el talento propio. Como comisario independiente que eres, ¿pescas artistas en el océano de las redes o no te interesa sumergirte en ese maremágnum?
La verdad es que sigo mucho la actividad de los artistas en redes sociales, sobre todo en Instagram. De una forma rápida y muy visual, estoy al tanto de sus nuevas creaciones, proyectos y exposiciones. Creo que es una buena herramienta para un comisario de arte contemporáneo, que siempre tiene que estar al día de lo que sucede a su alrededor.

«Hoy en día, nos guste más o menos, en las redes sociales pasan muchas cosas»

El arte contemporáneo abarca toda la creación posterior a la II Guerra Mundial hasta nuestros días. ¿No va siendo hora ya de inventarse nuevos términos para fraccionar estos más de 60 años de creación?
Es complicado definir algo como arte contemporáneo, cuando el término contemporáneo alude al mismo tiempo al pasado reciente y al presente actual. Para salir de este enredo, la Historia del Arte acota cronológicamente el término «contemporáneo» a la práctica artística más actual y reciente, comprendiendo el periodo entre la década de 1970 y la actualidad.

«Hay quien dice que el arte contemporáneo ha llegado a su fin y que nos encontramos en el comienzo de una nueva época: el arte post-contemporáneo. Y parece que ese puede ser el término que se termine utilizando para lo realmente actual»

¿Qué es lo que mejor define al arte contemporáneo de hoy?
Dejando de lado la importante cualidad del arte como canal de expresión, hay que destacar que la actividad creativa tiene un efecto liberador y de desarrollo personal.

«El arte nos hace más sensibles, más unidos, más críticos y más libres, de ahí su importancia en la sociedad»

La creatividad y la cultura nos hace crecer y avanzar como sociedad y como seres humanos. Potenciando los cambios positivos para crear una sociedad mejor. A esto debemos sumar que, en el arte contemporáneo, prima la figura del artista, su expresión interior, personalidad, originalidad e innovación; pero también sus vicios, flaquezas, debilidades y excesos. Algo que multiplica su riqueza.

Óscar García, al margen de dirigir PAC y su más que recomendable revista digital —descúbrela aquí— es comisario independiente, coordinador de ferias de arte en imparable ascenso —como Just Mad—y especialista en Tasación y valoración de activos artísticos, culturales y de coleccionismo © influyo_

NFTs: ¿moda pasajera o nueva realidad?
Estamos viviendo toda una revolución con los NFTs, con un auge que parece imparable. Su popularidad estalló con las grandes ventas en subastas y ahora es el momento de estabilizarse, ya que ha llegado para quedarse. Es cierto que la aparición de los NFTs ha sido muy importante para los artistas digitales y diseñadores, que han visto como monetizar sus trabajos a través de este formato.

«Para mí lo más interesante es como los NFTs aportan una nueva herramienta o técnica para artistas multidisciplinares. La posibilidad de que un pintor, escultor o fotógrafo pueda crear obra digital, además de pinturas, esculturas o fotografías»

También hay que destacar su capacidad de albergar en la propia obra el certificado de autenticidad intrínseco.

¿Ha dejado la pandemia alguna secuela en el arte contemporáneo?
La pandemia nos ha cambia a todos y ha afectado a todos los sectores. Parece que, poco a poco, estamos volviendo a lo de antes, pero algunas transformaciones se van a quedar para siempre.

«Creo que el aceleramiento de lo virtual en nuestras vidas y, por supuesto, en el arte, nos hace hoy valorar más lo físico»

Tras estar confinados pienso que nos hemos dado cuenta que debemos disfrutar más de lo presencial u offline.

Comisario, ¿y coleccionista?
La verdad es que tengo una pequeña colección, que por suerte sigue creciendo poco a poco. He podido ir comprando algunas obras de artistas que me encantan —muchos de ellos amigos— que ahora puedo disfrutar en mi casa.

Robemos una obra, ¿cuál y por qué?
(Risas). Pues, aunque soy muy de arte contemporáneo, elijo ‘robar’ en el Museo del Prado ‘Las Meninas’ de Velázquez. Soy un apasionado de esta obra desde mi época de estudiante.

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