Afortunado él

Álvaro Mel

La aventura de la vida obliga a tomar caminos inciertos que nunca sabes hasta dónde conducen —también puedes quedarte en casa de tus padres hasta los 35 o más, pero ahí, automáticamente, dejas de interesarnos—. Nuestro protagonista, sin duda, milita en el primer apartado, el de las personas valientes que pelean por encontrar su lugar en este mundo cambiante e hiperrevolucionado.

Álvaro Mel (Salamanca, 1996) quería ser arquitecto hasta que la carrera se reveló demasiado cara. Luego descubrió que Instagram podía servir para generar ingresos y así, como quien no quiere la cosa, sobrepasó el millón de personas que disfrutaban a diario con sus fotografías, sus viajes y sus peripecias como modelo. Así hasta que alguien le apuntó a un casting: el casting que viró para siempre su rumbo.

Nos cruzamos con Mel a pocas horas de celebrar su 25 cumpleaños y a unos días de convertirse en el protagonista indiscutible —junto a Ana Polvorosa— de ‘La Fortuna’ (Movistar+), primera serie que firma un Alejandro Aménabar en auténtico estado de gracia aventurero. ‘La Fortuna’ —basada en ‘El tesoro del Cisne Negro’, novela gráfica de Paco Roca y el diplomático Guillermo Corral— es una historia de piratas sin escrúpulos, burócratas adocenados y traidores en la sombra contra un grupo de idealistas dispuestos a hacer justicia histórica.

Entre 2007 y 2012 el Gobierno de España litigó contra la empresa estadounidense Odyssey Marine Exploration por la apropiación de los restos de la fragata española Nuestra Señora de las Mercedes, hundida por los ingleses cerca del Algarve en 1804 con 17 toneladas de oro y plata a bordo procedentes de las Américas. Veamos ahora cómo afrontó Álvaro Mel el doble desafío de dar vida a Álex Ventura —su personaje— y estar a la altura de una producción internacional entretenidísima y muy grande.

Por Fruela Zubizarreta

Viajemos de Álvaro García Sierra a Álvaro Mel, ¿de dónde procede el apellido artístico?
De ningún sitio, la verdad, es totalmente inventado. Se me ocurrió de golpe y así se quedó. García me resultaba aburrido, Sierra no estaba mal, pero Mel es corto y directo y me gusta mucho más.

Por fin se estrena ‘La Fortuna’, de Alejandro Amenábar (‘Los otros’, ‘Mar adentro’), una miniserie apasionante que a nadie va a dejar indiferente. ¿Qué crees que va a pasar contigo tras este estreno del que eres —junto con Ana Polvorosa (‘Aída’, ‘Pieles’)— protagonista absoluto?
Tengo algunos nervios, pero son nervios buenos. He trabajado muy duro en este proyecto y tengo muchísimas ganas de que todo el mundo lo vea. Estoy supercontento, la verdad.

«En cuanto a las expectativas en torno a mi carrera, al qué pasará, prefiero centrarme en el aquí y ahora. Lo que tenga que ser será. Si algo he aprendido es que las expectativas siempre son un arma de doble filo»

Su carrera como actor es tan breve (‘Bajo la red’, ‘La otra mirada’ y ‘Madres: amor y vida’) como imparable. Con la miniserie ‘La Fortuna’ de Amenábar llega el momento de la verdad para Álvaro Mel © Movistar+

¿Por qué te eligió Alejandro Amenábar? ¿Qué vio en ti?
Vio un parecido con la imagen que él tenía de Álex Ventura, el protagonista del cómic de Paco Roca y Guillermo Corral en el que se basa la serie. Alejandro me comentó que me había visto en mi primera serie, ‘La otra mirada’ (TVE), y luego debí estar a la altura de sus expectativas en los castings.

«Personaje y actor coincidimos en algunos aspectos porque los dos nos vemos envueltos en algo muy grande, con mucha gente importante implicada, y tenemos que esforzarnos para estar a la altura»

Al verme en una producción de estas características con Alejandro Amenábar al frente, un grupo de actores espectacular y un equipo técnico impecable no me quedó otra que darlo todo.

«‘La Fortuna’ me ha obligado a hacerme más grande»

Álvaro Mel, de 25 años, recibe indicaciones de Alejandro Amenábar, de 49, durante el rodaje de ‘La Fortuna’ © Movistar+

Álex Ventura es un joven diplomático ante su primer trabajo en el Ministerio de Cultura de España. Una de las grandes aportaciones de la serie —en clave de humor—  es lo crudamente que describe lo que puede llegar a ser un funcionario. ¿A ti, con 25 años, qué te dice la palabra burocracia?
La serie plantea un contraste entre los funcionarios, aburridos con su trabajo y un poco amargados, y el espíritu idealista, vocacional, del ministro de Cultura que interpreta Karra Elejalde. Entiendo que esas dos formas de entender la administración son reales y siguen estando ahí.

«Lo emocionante de ‘La Fortuna’ es que describe cómo, por encima de la pereza, se acaban imponiendo las ganas de construir y avanzar»

‘La Fortuna’ aborda también esa realidad conocida como ‘las dos españas’: la facha y la roja. Como joven, ¿ves solución a esas dos españas, a priori irreconciliables?
La serie dibuja muy bien nuestros defectos como españoles y lo hace de la mejor forma posible, con humor e inteligencia.

«Yo me siento muy orgulloso de ser español y de todo lo que tenemos, como nuestra cultura, que es impresionantemente rica»

Viajo y conozco otras realidades, pero siempre que vuelvo a mi país me siento orgulloso de pertenecer a él. Somos un rincón del mundo muy diverso y muy rico; haremos cosas mal, pero otras las hacemos muy bien.

Parte de ‘La Fortuna’ transcurre supuestamente en el interior del Ministerio de Cultura de España © Movistar+

¿Qué has aprendido de Amenábar?
Ha sido increíble estar junto a él. Lo que más me impresiona es lo clarísimo que siempre tiene todos los aspectos técnicos. Tenía la serie absolutamente montada en su cabeza antes de empezar a rodar.

«Amenábar es una de las personas más seguras que he conocido nunca y que, a la vez, más escucha las opiniones de los demás»

Por más nombre que tenga, por más arriba que esté y por más premios que haya conseguido, Alejandro es maravillosamente humano y cercano.

‘La Fortuna’ o cómo enfrentarse a los piratas del siglo XXI © Movistar+

¿Qué te dijeron en casa cuando anunciaste que dejabas los estudios de Arquitectura por Instagram?
Arquitectura era mi vocación. Me fui a Valladolid y estudié la carrera un año, pero por cuestiones económicas —y eso que tenía una beca— no pude seguir adelante. En esa época, estando en la residencia, fue cuando abrí mi perfil de Instagram y empecé a hacerme fotos y a subirlas. No sé por qué, pero aquello parecía gustarle a la gente porque mi cuenta subía y subía. Así que decidí irme a Madrid y probar suerte en ese mundo.

«Nunca me planteé ser influencer, pero las cosas empezaron a funcionar. Me busqué un representante, sobre todo para solucionar el tema de las facturas —que se me da fatal—, y fue él quien me sugirió que me apuntase a un casting. No tenía nada que perder»

Me presenté, me eligieron y entré en ‘La otra mirada’.

Álvaro Mel, un tipo elegante y educado al que le encantan las nubes y volar, pero sin dejar de tener los pies en la tierra © Movistar+

Estás en Instagram desde abril de 2013 y tienes una media de 215 fotografías publicadas por año, la mayoría protagonizadas por ti. Todo esto, ¿no resulta agotador?
Al principio llegué a subir hasta tres fotos por día, luego, cuando el perfil se estabilizó, bastantes menos. Hoy ya no me centro tanto en compartir mi cara, prefiero mostrar imágenes más artísticas.

«Lo que nunca he pretendido en Instagram es aparentar lo que no soy»

¿Alguna vez has estado tentado de borrar tu perfil, de desaparecer por completo de esa realidad virtual?
Al principio hubo algunos malos momentos en los que llegué a plantearme dejarlo todo y volver a Salamanca con la familia y ponerme a trabajar en lo que fuera. No lo hice. Instagram puede llegar a cansarte, pero siempre estás a tiempo de probar cosas nuevas, otro tipo de fotos. Es una herramienta muy poderosa que a mí me ha dado la oportunidad de trabajar con muchas marcas y vivir de ello.

«Mi prioridad está ahora en la interpretación, pero mi Instagram va a seguir ahí»

La fragata española Nuestra Señora de las Mercedes fue interceptada y hundida por los ingleses cerca del Algarve en 1804. Transportaba 17 toneladas de oro y plata procedentes de las Américas. La empresa Odyssey Marine Exploration localizó el pecio 200 años después e intentó quedarse con un tesoro que no les correspondía.

¿Cómo es el olimpo de los influencers? ¿Hay buen rollo o máxima falsedad?
Al principio, cuando todo se estaba definiendo, hubo un punto en el que éramos demasiados queriendo dedicarnos a esto. A medida que la aplicación fue evolucionando y se abrió al mercado de las marcas sí es cierto que la competencía se volvió algo feroz. Pero, en general, hay buen ambiente, todos nos conocemos y coincidimos en eventos y viajes.

«Los influencers no somos amigos, somos colegas de profesión que, por lo general, se llevaban bien»

Álvaro Mel y Ana Polvorosa, Álex y Lucía, el fachilla y la rojeras: dos españas obligadas a entenderse © Movistar+

Por cierto, ¿los guapos lo tenéis más fácil?
Bueno, es como quien es alto o corpulento. Si hablamos de interpretación, ser guapo sirve para unas cosas y para otras no. Si hablamos de redes sociales o publicidad ser guapo ayuda, pero no deja de ser el estereotipo que está de moda.

¿Qué tal se lleva Álvaro Mel con García Sierra?
Se respetan y se llevan bastante bien. Soy García Sierra el noventa por ciento del tiempo, el tipo normal; Mel es el profesional, el que se lo tiene que currar.

El gran Stanley Tucci (‘El diablo viste de Prada’, ‘Los juegos del hambre’) y la fantástica T’Nia Miller (‘Years and years’, ‘Sex education’) representan en ‘La Fortuna’ a la empresa que quiso expoliar el tesoro español © Movistar+

¿Qué te dicen hoy en casa cuando ven lo que estás construyendo?
La verdad es que hace mucho que no voy a casa, por lo menos siete meses. Están contentos. Cuando estudiaba Arquitectura me metí a trabajar como DJ para pagarme la carrera, saben que me lo peleo. Mi madre siempre me ha apoyado en todo. Tengo una frase suya que me dijo hace años siempre presente: “No hagas nada de lo que tu madre no se sienta orgullosa”. Ella está feliz con todo lo que me está pasando. Mi padre es un poco más conservador, no le hizo gracia que dejase los estudios, pero con el tiempo ha conseguido entenderme y hoy respeta mucho que haya aprendido a valerme por mí mismo; también está orgulloso de mí.

«La mejor de todos es mi abuela que hace lo que sea necesario para seguirme el ritmo, hasta aprendió a usar Instagram para ver a su nieto. (Risas). La que mejor ha entendido mi carrera siempre ha sido mi abuela»

¿Qué es la felicidad para Álvaro Mel?
No es algo que quiera tener siempre porque se convertiría en aburrimiento.

«Prefiero ser feliz en momentos concretos y así poder apreciarlos mucho mejor»

Ahora mismo son muchas las circunstancia que hacen que me sienta feliz, muy feliz.

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