Cuestión de bonhomía

Alejandro G. Palomo
Fotografía: ADRIÁN PEREA

Habla en plural de forma espontánea —todo un milagro en estos tiempos de ego extremo—. Su marca es su equipo, sin ellos nada sería posible. En su destino estaba escrito que firmaría una de las páginas más brillantes de la historia de la moda made in Spain, una que demuele muros de aburrimiento y le muestra al mundo que los roles de género no son más que un rancio constructo burgués consecuencia del heteropatriarcado.

Educado, divertido y visionario, Alejandro Gómez Palomo (Posadas, Córdoba, 1992) es también un hombre fuerte guiado por un gran corazón. España, tierra de genios.

Por Fruela Zubizarreta

[Entrevista publicada originalmente el 23 de junio de 2021]

Empecemos por lo último. ¿Cómo se fragua tu presente colaboración con Jean Paul Gaultier?
Pues la verdad es que es un regalazo que me han hecho la vida y mi carrera. Es un tremendo honor colaborar con ellos. Conocí a Gaultier hace bastantes años y que ahora me hayan invitado a participar en esta idea supermoderna es lo más; que un colectivo de creativos externos reinterpretemos la firma antes de que Jean Paul se retire me parece un giro de guion brillante.

«Con Gaultier siempre he tenido una buena relación porque compartimos muchos puntos de vista. Mi trabajo —en muchos sentidos— es consecuencia de lo que él hizo en los ochenta y en los noventa»

Es como si estuviese escrito que algún día contribuiría a inventar el nuevo Gaultier. Por ahora he trabajado un look, pero esto solo es el principio.

Palomo loves Gaultier © Palomo Spain

¿Cuántas veces has escuchado la expresión «es un adelantado a su tiempo» referida a ti?
Alguna que otra, la verdad. Y me encanta. Nosotros intentamos darle forma al futuro que imaginamos. No creo que yo sea tan adelantado, simplemente me considero un gran observador, una persona muy pendiente de todo lo que sucede a su alrededor.

«Creo que mi mayor habilidad es saber canalizar la energía de mi tiempo. Como reto me parece algo precioso»

Alejandro G. Palomo en la inauguración del Festival Flamenco Trocadero de Sotogrande © Lucía Jiménez

Palomo es un pionero, un creador con una visión que está contribuyendo a hacer saltar por los aires los roles de género asignados. ¿Cuánto hay de emocional y cuánto de premeditado en tu mensaje?
Es pura intuición. Mis propuestas son consecuencia de cómo me siento, de mis necesidades a la hora de expresarme y de crear.

«Palomo Spain no empezó con ninguna intención de romper con las barreras de género, ni de ser genderless, ni nada de eso. Todas estas etiquetas nos las hemos ido encontrando por el camino»

Emprendí mi aventura de la manera más natural y espontánea posible. Lo que quería era disfrutar, sentirme cómodo y divertirme creando ropa. Palomo Spain siempre ha sido mi fantasía, el mundo en el que yo quería vivir.

«No hay premeditación ni alevosía en lo que hago. Soy bastante lerdo en todo esto del marketing aunque, bueno, para hacer honor a la verdad también he tenido que ponerme las pilas»

‘Nuevo día’ es la duodécima colección de Palomo Spain, presentada en formato digital en la Paris Fashion Week el pasado marzo © Palomo Spain

Sin cultura nadie llega lejos en la moda. Palomo Spain es un compendio de referencias históricas, riesgo y futuro. Si pudieses pasarte unos días en otra época, en plan ‘El Ministerio del Tiempo’, ¿cuál elegirías?
Pues muchas. Me encantaría poder perderme un ratito en los años 20, con todo su esplendor y esas primeras importaciones de referencias orientales. Fliparía si pudiese viajar a finales de los 60, al siglo XVII o a la corte de María Antonieta. Estaría genial, la verdad.

Alejandro en versión modelo para presentar la segunda colección cápsula de Palomo y Mó de Multiópticas © Palomo Spain

El mundo de la moda es un como un imán para mucha gente que, básicamente, se queda con el brillo deslumbrante de las pasarelas, las revistas, las fiestas y las celebridades. ¿Cómo de duro es el mundo real de la moda: colecciones, compromisos, inversiones, distribución, promoción, ventas…?
Es duro. Nosotros nos metimos en todo esto de una forma tan brusca que no nos paramos a pensar la que se nos venía encima. Ha sido un camino muy duro, lo sigue siendo, pero hoy ya podemos decir que tanto el equipo como yo trabajamos con cierto equilibrio y comodidad.

«La moda es una industria superdura y superfiera en la que no puedes dormirte ni un segundo»

Hay que estar pendiente del negocio en todo momento. Es una forma de vida que no es fácil, sobre todo cuando compites en la primera división con marcas asentadísimas que cuentan con el respaldo de grandes grupos. Afortunadamente, nosotros hemos sabido encontrado nuestro espacio.

Colección ‘Nuevo día’ © Palomo Spain

¿En alguna ocasión —en estos cinco años desde que existe Palomo Spain— se te ha pasado por la cabeza dejarlo todo?
Hombre, tanto como para dejarlo todo, no. Ha habido momentos muy duros, pero al final del día siempre se imponía la sensatez: si hemos llegado hasta aquí hay que seguir adelante.

«Pesadillas del tipo ‘cómo vamos a salir de esta’ hemos padecido varias»

@alejandrogomezpalomo

Eres joven, pero cuando miras a los más jóvenes que tú, ¿qué ves? ¿Cuáles son, en tu opinión, las ventajas y los hándicaps de la juventud de hoy?
Por mi forma de ser, siempre intento estar rodeado de las generaciones más jóvenes porque, a fin de cuentas, son las que van a construir el futuro. Cuando nosotros teníamos 24 años contábamos con toda la fuerza del mundo y unas convicciones muy claras.

«Hay de todo, claro, pero en general me encanta la gente joven porque está libre de prejuicios en cuestiones como, por ejemplo, la sexualidad, a la que no le dan más importancia de la que tiene. La vida es probar y experimentar sin necesidad de etiquetas»

Es superinteresante observar cómo los jóvenes de hoy tienen cero prejuicios. Me considero una persona moderna, y aun así aprendo de los más jóvenes porque ellos ya no necesitan identificarse ni como gais ni como nada. Hacen lo que quieren y son libres sin necesidad de etiquetas.

Colección ‘Nuevo día’ © Palomo Spain

Has dicho: «No es que yo diseñe directamente para el mundo del trap, pero lo cierto es que he terminado vistiendo a C. Tangana, La Zowie, Rosalía, Nathy Peluso o Bad Gyal sin pensar en si estaba haciendo moda trapera. Al contrario, son los artistas los que vienen a mí, a mi estilo, y se adaptan a él”. Esta realidad, en sí misma, es un gran milagro —merecidísimo—. ¿Contento?
Es un honorazo. Nosotros le ponemos todas las ganas del mundo, toda la pasión y toda la obsesión a lo que hacemos.

«No conozco demasiado el mundo del trap ni me inspiro en él, pero me parece una maravilla que C. Tangana, Bad Gyal o Rosalía, por ejemplo, vistan mis prendas cuando lo más probable es que yo las haya diseñado escuchando música clásica o flamenco»

Lo bonito es que al final todo eso acabe convergiendo en el trap. Este tipo de historias son las que más satisfacciones me proporcionan.

Alejandro, de Posadas, Córdoba, para el mundo © Adrián Perea

Y luego están los chicos de GusGus —electrónica islandesa ultracool— que aman con locura vestir de Palomo. Daníel Ágúst, el cantante, ha dicho: «Para mí, la ropa de Palomo posee un poderoso componente místico y esa belleza propia de lo singular, de lo diferente. Cuando visto de él me siento especial, de otro mundo». ¿Te gusta oír las reacciones que tu ropa provoca?
Me encanta GusGus. Son unos de los tíos más especiales del mundo, una rareza en sí mismos. Nos conocimos en Tenerife y el flechazo fue instantáneo. Nos regalaron un conciertazo mítico, increíble, y no dejamos de bailar en toda la noche. Luego estuvimos con ellos en el backstage y, a partir de ahí, se ha creado una relación muy bonita. Ellos pertenecen a una generación bastante mayor, pero siempre han sido unos adelantados a su tiempo.

«GusGus representa los mismos valores que Palomo Spain. Yo les visto y ellos me hacen la música para los desfiles. Estoy encantado»

Colección ‘Nuevo día’ © Palomo Spain

Posadas, Córdoba. Tu casa. ¿Establecer tu cuartel general allí es la mejor decisión que has tomado nunca?
Sí, la verdad. Si vinieses a casa y la conociesen te darías cuenta de que parte de la magia de Palomo Spain está aquí. Cada prenda y cada colección tiene mucho que ver con el sitio en el que la creamos. Aquí vivimos en nuestro propio universo sin contaminaciones externas.

«De alguna forma, hemos generado una energía propia que solo se podía dar aquí, en Posadas. Lo que hago tiene mucho que ver con mis raíces y con todo lo que me representa»

Estamos en medio del campo rodeados de buganvillas y todo tipo de flores, plantas, árboles y pájaros que se pasan el día cantando; estamos tranquilos en un edificio precioso, con todo el espacio del mundo y una luz muy bonita. Todo eso influye en nuestro estado de ánimo y en nuestra forma de ser. Aquí el estrés, que lo tenemos, se lleva de una manera mucho más relajada.

Alejandro en su cuartel general de Posadas © Palomo Spain

‘Maestros de la costura’, un programa que mejora temporada tras temporada. ¿Te ha reportado un porcentaje extra de fama? ¿Cómo es la fama de Palomo?
‘Maestros de la costura’ se ha convertido en algo muy especial y muy entretenido. ¿Mi fama? Es bastante llevadera, como vivo en el pueblo sigo siendo yo mismo al cien por cien. A ver, que tampoco soy Beyoncé. (Risas).

«Hay cosas de la fama que me chocan, como el interés de repente por mi vida personal, pero en general es muy bonito que te quieran»

La gente que me para por la calle lo hace con mucho respeto, cariño y admiración, lo que siempre es bonito. Además, la fama trae cosas buenas, eso es innegable, como que te dejen pasar en todos los restaurantes o te ahorres las colas de las discotecas. (Risas). A diario recibo mensajes de cariño y admiración a través de Instagram y eso es precioso, todo un privilegio.

Colección ‘Nuevo día’ © Palomo Spain

¿Qué es la felicidad para ti?
Poder desarrollar mi trabajo y ver que gusta a la gente, y sobre todo estar rodeado de las personas que quiero: mi familia, mis amigos y mi equipo, ellos son los que me inspiran. Y estar enamorado. Todo eso me hace feliz.

En el último programa de ‘MDLC’ Rappel te leyó la mano y te vaticinó la llegada del amor definitivo, un novio mayor y estupendo. ¿Ha sido así?
¡Qué va! Se equivocó en todo el pobre. (Risas).

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